13 de agosto de 2026. Un cóctel con ciencia de Letiberebel
Ha tenido lugar uno de los acontecimientos astronómicos más importantes y emocionantes de los últimos años. Un eclipse solar que hemos podido ver completo o casi completo en varias regiones de nuestro país. Esto es algo que ocurre en una misma zona aproximadamente cada 350 años (si quieres ser una cazadora de eclipses tendrás que ir viajando por el mundo cada año).
Hay gente que se ha quedado maravillada, algunos han llorado, reído, aplaudido y otros han entrado en “shock”. Es importante dejar constancia de lo que vosotros habéis sentido y hacerlo en profundidad; espero que haya sido siempre con las gafas reglamentarias, no queremos disgustos en un momento tan bello de nuestra existencia. El cielo se oscureció y la temperatura bajó drásticamente. Mi piel se erizó y creo que jamás había visto algo tan hermoso, indescriptible y mágico.
Pero… ¿qué es un eclipse solar? Los científicos han estudiado este fenómeno desde tiempos inmemoriales. Queremos entender el Universo y nuestras vidas en relación a él y la Ciencia trabaja en ello, sin descanso. Aún así somos todavía unos ignorantes humanos. Queda mucho por conocer y para eso hacen falta recursos.
Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone en el camino de la luz del Sol y proyecta su sombra en la Tierra. ¿Cómo es posible si la Luna es muchísimo más pequeña que el Sol? Pues muy fácil, porque, a pesar de que su tamaño es cientos de veces más pequeño, la distancia que los separa es de, aproximadamente, 149 millones de Km. El Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero también está unas 400 veces más lejos. Una coincidencia maravillosa.
Si quieres experimentarlo por ti mismo, puedes probar con dos pelotas, una de fútbol y otra de tenis. Coloca la pelota de fútbol fija en una mesa o que alguien la sostenga y la de tenis delante de uno de tus ojos, haciéndola coincidir con el balón. Según te alejas verás que la pelota más pequeña acaba tapando a la grande. Pues así funciona el eclipse. Durante el día, la luna se moverá por delante del sol y se pondrá todo oscuro.
Para entendernos aún mejor: la Luna (que gira a la vez alrededor de nuestro planeta por estar acoplada gravitatoriamente a ella y se traslada también alrededor del Sol) orbita la Tierra completando su ciclo de fases cada 29,5 días aproximadamente, cambiando así su posición relativa respecto al Sol. Un eclipse tiene lugar gracias a un fenómeno denominado «sizigia». Esto ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean en una línea recta perfecta, o casi perfecta, en el espacio.

El eclipse total se produce aproximadamente cada año y medio en algún lugar de la Tierra. También existen eclipses parciales, es decir, cuando la luna no recubre por completo al sol. Estos tienen lugar unas dos veces al año, también en algún lugar de la Tierra. Me encanta hablar de nuestro planeta y de los astros y de cómo estos interactúan y dan lugar a fenómenos tan bellos como este.
Los astrónomos de todo el mundo están “on fire” ahora mismo. Además, durante estos últimos meses han tenido lugar muchas actividades, conferencias y experimentaciones dirigidas al gran público, con el objetivo de dar a conocer las causas de un evento tan hermoso y poco habitual. La Ciencia tiene un deber fundamental: la transferencia del conocimiento a la población en general, en especial cuando todos somos partícipes de la misma. La Ciencia es todo lo que nos rodea.
Actualmente en España se invierte un 1’5 % del PIB en investigación. La media de la UE es del 2 ‘24% del PIB y estos últimos no son tampoco los mejores números para impulsar los avances científicos.
Estamos casi un punto por debajo de la media europea y a años luz (nunca mejor dicho) de países como Estados Unidos (a pesar de los recortes de Trump, que no es muy de Ciencia), China o Suecia. Eslovaquia o Letonia, por el contrario, no distan mucho de España, a la baja. Vamos, que no somos en absoluto líderes en inversiones en investigación.
Por otro lado, más de la mitad de las inversiones en I+D+I son de tipo privado y, evidentemente, con fines inmediatamente diferentes. Al contrario del sector público, que en principio financia la ciencia guiado por la generación de conocimiento libre y el impacto social, la inversión privada en ciencia e I+D+I responde, claramente, a objetivos estratégicos de rentabilidad y ventaja competitiva. Para colmo ya no contamos con los fondos de ayuda comunitaria o Fondos Next Generation de la UE.
Sin embargo, a pesar de la escasa inversión, España destaca por situarse en la 5.ª posición de Europa en producción científica astronómica. Imaginaros si en nuestro país se invirtiese más en Ciencia.
Nuestras científicas y científicos son extraordinarios. Acordaros de eso cuando estéis observando el cielo.