LA ÉTICA COMO PROBLEMA… ESPECIALMENTE EN ESPAÑA

Ética, del griego ethos, significa literalmente “costumbre, hábito, carácter”. En el diccionario Akal de Filosofía se nos ofrece esta explicación: <<estudio filosófico de la moral. El término se suele también usar de forma intercambiable con «moral» para indicar cuál es la materia de este estudio. En ocasiones se usa también en un sentido más estricto para expresar los principios morales de una determinada tradición, grupo o individuo>>. El diccionario Ferrater Mora, atendiendo al término “costumbre”, nos dice que la ética podría precisamente catalogarse como <<doctrina de las costumbres>>. Otras definiciones que han hecho fortuna serían: <<conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano en una comunidad>>, <<disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano>> o, también, <<rama de la filosofía que estudia la conducta humana, lo correcto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, la moral, el buen vivir, la virtud, la felicidad y el deber>>. La RAE propone dos acepciones: <<conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida>> y <<parte de la filososofía que trata del bien y del fundamento de sus valores>>. Fernando Savater, por su parte, nos dice que <<la ética no es más que el intento racional de averiguar cómo vivir mejor>>. Adela Cortina apostilla que la ética <<sirve para forjarse un buen carácter, que cultive las virtudes y aleje los vicios, permitiéndonos ser felices y justos>>. Comprobamos pues que, aunque casi todas ellas tienen un cierto aire de familia, no hay una definición única ni unívoca. Pero no es eso lo que hace a la ética problemática.

No es raro escuchar expresiones como “ese comportamiento no es ético”, “este sujeto no tiene ética”, “eso va contra la ética”, “fulano de tal practica una buena ética”, “tenemos que ser éticos”… y así un largo etcétera ¿Serían correctas estas expresiones? Pues como diría mi buen amigo Paquiño el de Lugo: Depende. ¡Pero bueno…! “depende…” ¿de qué?. Bien: ahora es cuando la ética nos empieza a parecer “un poquito” problemática, ¿verdad que sí?

Cuando me planteé escribir este artículo lo hice sin pretensión académica alguna, sin la intención de esbozar una clase magistral ni nada parecido. Así pues, antes de continuar, ofreceré a mi vez una definición de ética (la que más me convence a mí) que en vez de funcionar como conclusión lo hará a modo de pista para facilitar el seguimiento de este pequeño escrito:

“La ética es la reflexión crítica acerca de los diversos tipos de moral”

No explicaré por tanto qué son las éticas formales, las éticas materiales, el eudemonismo, el hedonismo, las éticas axiológicas, las éticas de la responsabilidad, el emotivismo moral, las éticas del discurso, el intelectualismo moral… por solo citar algunos de los grandes temas que tratan las personas especializadas en este vasto campo y que, además, lo harían mucho mejor que yo. Tampoco me detendré en las grandes mentes que han venido teorizando al respecto (Sócrates, Platón, Aristóteles, Séneca, Spinoza, Hume, Kant, Nietzsche, Scheler, Rawls, Habermas…) En vez de esto, y siendo fiel al título de este artículo, intentaré aclarar por qué la ética es problemática (y a fortiori, por qué lo es en España).

Las frases que aparecían entrecomilladas dos párrafos más arriba, ¿qué tienen en común? Algo muy simple: en todas subyace un juicio de valor. Normalmente dicha valoración tiene su origen en la impresión que nos ha causado un comportamiento concreto, el cual nos ha hecho reflexionar. Toda reflexión implica un juicio (recordemos que, en palabras de Kant, juzgar es pensar) y todo juicio lleva como correlato un análisis, que en este caso sería examinar una conducta concreta, un acto humano que acarrea consecuencias. Y juzgar, en el doble sentido de “pensar” y “valorar”, es problemático porque significa que “debemos mojarnos”, no podemos ser simplemente asépticos; tal vez neutrales, pero nunca asépticos porque toda reflexión sobre la conducta humana comporta algo vital y no solamente teórico. Así, descrito lo que podríamos denominar “posicionamiento ético”, estaríamos también en condiciones de considerarlo como problemático.

Si el examen referido más arriba se lleva a cabo en un aula es muy probable que nos encontremos con esa asignatura llamada “Ética”, quizá incluso la denominada “Educación para la ciudadanía y los Derechos Humanos” o tal vez lo que actualmente aparece en los planes de estudio bajo el nombre de “Valores Éticos”. Ahora lo problemático empieza a ser, además, peligroso pues nos estamos colocando en el contexto de un aula… Veamos: En enero de 2012, José Ignacio Wert, ministro de educación del nuevo gobierno del PP, anunciaba que la asignatura de “Educación para la Ciudadanía…” iba a ser sustituida por otra cuyo nombre sería “Educación Cívica Constitucional”, la cual según Wert estaría «libre de cuestiones controvertidas» y «no [sería] susceptible de adoctrinamiento ideológico». Las asociaciones de padres católicos se mostraron de acuerdo con esta medida. Para defender este cambio el ministro alegó que era una asignatura partidista y sesgada, usando citas del libro «Educación para la Ciudadanía. Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho» de Carlos Fernández Liria. La polémica surgió cuando saltó a la luz pública que dicho libro no era un libro de texto para estudiantes sino un conocido ensayo sobre (contra) la asignatura. Empezamos a vislumbrar uno de los “dependes” a los que aludía unas cuantas líneas más arriba. De hecho, “este-depende” trajo como consecuencia inmediata la eliminación de la asignatura de Ética propiamente dicha, antes obligatoria “en solitario” para el curso 4º de ESO y, curiosamente, la única de las citadas que requería de una persona especialista en filosofía para impartirla. Incluso se comentó en varios foros aquello de “Nadie debería llevarse las manos a la cabeza: al fin y al cabo, no se trata de una ciencia, ¿no?”

Pero acotemos de una vez eso que hemos llamado “depende”: nos referimos a los códigos, a la moral concreta y específica que, o bien trata de ser la dominante en un determinado contexto o bien pretende no ser analizada, esto es, que no se la juzgue, que no se la piense ni se la examine. Muchos códigos morales aspiran a ser ser pensamiento único; y, si ello fuera posible, sentimiento único también: apropiarse tanto de lo racional como de lo irracional… es por eso que la ética les sobra: porque es problemática en tanto en cuanto les genera problemas, dado que pone en duda no solo su infalibilidad sino incluso su credibilidad (y por tanto socava su pretendida unicidad). Reproduzco ahora una frase del párrafo anterior y la pongo en cursiva: “Las asociaciones de padres católicos se mostraron de acuerdo con esta medida”. He aquí un ejemplo en el cual se toma, por así decirlo, la parte por el todo; la moral, es decir: UN tipo concreto de moral adopta (porque el poder político de turno lo consiente y hasta lo fomenta) una posición dominante sobre la ética. Y llega entonces el momento de volver a esas frases, aparentemente coloquiales, vacías de contenido específico, que colocaba en el segundo párrafo del artículo: “ese comportamiento no es ético”, “este sujeto no tiene ética”, “eso va contra la ética”, “fulano de tal practica una buena ética”, “tenemos que ser éticos”. Repitamos ahora la misma pregunta: ¿Son correctas estas expresiones?¿Verdad que ahora se entiende muchísimo mejor eso de “depende”?

Mi intención al redactar este artículo no era otra que poner en movimiento, mediante un ejemplo, la maquinaria de la reflexión crítica desde el campo de la ética. Y dejo deliberadamente abiertas las dos preguntas que aparecen en último término. Que cada cual extraiga sus propias conclusiones, ya que lo único que he pretendido es realizar una invitación a reflexionar. Nada más… Bueno, sí: solo una última cosa. A modo de sugerencia, reproduzco la conclusión de Ludwig Wittgenstein en su Conferencia sobre ética de 1929. <<La ética, en la medida en que surge del deseo de decir algo acerca del sentido último de la vida, del bien absoluto, de lo valioso absoluto, no puede ser una ciencia. Lo que dice no añade nada a nuestro conocimiento en ningún sentido. Pero es el documento de una tendencia en la mente humana que yo personalmente no me puedo impedir respetar profundamente y ni por mi vida la ridiculizaría>>. Wittgenstein antes que filósofo fue ingeniero.

Un comentario en “LA ÉTICA COMO PROBLEMA… ESPECIALMENTE EN ESPAÑA

  1. Las palabras ética y moral para mí son ambiguas. Cada cual les da su propio significado. Lo que para uno es ético y moral, para otros no. Supongo que luego va en función de la personalidad y conciencia se cada uno.

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