Me arranco con este artículo de opinión o reseña literaria hoy, en el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial (21 de marzo), alejado de mis películas y series, porque la obra lo merece más que de sobra y su autor también.
Un libro que se lee o más bien, se devora sin que puedas parar a darte cuenta de que las hojas se van escurriendo entre tus dedos de forma agónica, al mismo ritmo trepidante que el contenido de las mismas. Una obra más que necesaria para entender de dónde venimos y hacía dónde tenemos que ir. Encima si os gusta el Derecho, como es mi caso, tenéis en cada capítulo una pequeña sorpresa.
Así transcurre “Mongo Blanco”, apodo dado a Don Pedro Blanco, sin prácticamente tregua alguna. Carlos Bardem narra, a mi parecer, de forma brillante no solo lo que ha sido el espíritu de la trata de seres humanos durante siglos, sino también la humanidad que existe dentro de la maldad más absoluta.
Narrada desde la oscuridad de la celda de un manicomio, en la que puedes llegar a sentir la humedad, el olor a podredumbre y experimentar el miedo de sus habitantes, nuestro protagonista cuenta como pasó de ser niño a convertirse en prácticamente un “dios”, “El Gran Mago Espejo-Sol”.
Cada época histórica ha destacado por unos hitos y sucesos que han marcado su identidad en el imaginario colectivo, pero sobre todo en el devenir de nuestras vidas. El que se desarrolla a lo largo de la novela es uno de los más oscuros de nuestra historia, no porque fuera nuevo (la esclavitud) sino porque su crueldad llegó a límites insospechados.
Nuestro país, siempre a contrapié, fue de los últimos en abolir la esclavitud (En Cuba, tan protagonista como el Mongo en este relato, fue abolida en 1886), porque su rentabilidad para las grandes élites y familias de bien era algo que no podían dejar que terminara. Pero el vellocino acabó más que exprimido y con ello, cientos de miles de personas fueron despojadas de su humanidad, de su propio ser y de cualquier cosa que tuviera el más mínimo atisbo de dignidad. Al fin y al cabo, eran un bien de mercado más.
“Mongo Blanco” no es simplemente un libro histórico, sino que también es un libro de aventuras, de misterios, de pasiones, de miedos, de ilusiones, de magia, de esperanzas, de victorias, pero también de derrotas. El tiempo siempre pone todo en su lugar (o el Karma, si creéis en él) y más si cabe si se trata de aconteceres tan sumamente injustos.
Os dejo dos enlaces de entrevistas realizadas a Carlos Bardem, la primera de 20 Minutos y la otra realizada por Pablo Iglesias (Muy interesantes y que completan y contextualizan mucho la novela):
https://blogs.20minutos.es/xx-siglos/tag/mongo-blanco/
https://www.youtube.com/watch?v=v9m2kPDybmw
Os recomiendo encarecidamente su lectura, aprenderéis mucho (yo he aprendido un montón), disfrutaréis y hasta os reiréis (o igual soy yo que tengo un humor cada día más socarrón), pero sobre todo emprenderéis un viaje del que volveréis con una “muesca en la culata” de vuestro revolver que os acompañará para siempre.
No voy a contaros nada más, descubridlo vosotros, Carlos Bardem os regala esta aventura, acompañadle en ella y os aseguro que no os arrepentiréis.
Sólo espero que os surjan las mismas dudas, las mismas preguntas, las mismas sensaciones que a mi… ¿Es posible empatizar con un monstruo? La pregunta tiene una respuesta perturbadora… pero al fin y al cabo y como “alguien” me dijo hace no mucho tiempo “monstruo o no es un ser humano”.
Cóctel literario que os sirve con todo cariño como siempre José V.M.
MONGO BLANCO de CARLOS BARDEM
Muy buen artículo José .
Es interesante la preguntas que planteas. Es posible empatizar con un monstruo?. Supongo que dependerá de cómo sea ese monstruo. Sin leer el libro no puedo sacar una conclusión clara, y cada lector sacará la suya.
La exclavitud humana desgraciadamente ha existido siempre, y quizás hoy siga existiendo, aún en la sombra.
Hoy, y desde hace mucho, existe el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales (TEDH y LF ). Castiga los crímenes contra la humanidad.
Quizás la esclavitud, no sea un crimen propiamente dicho o igual si?. Pero, lo que está claro, es que vulnera el derecho y la libertad de un ser humano, y eso no es justo para ningún ser humano, da igual cual sea su raza, color o religión.
Es mi humilde opinión.
Son preguntas difíciles efectivamente. Empatizar con un ser así… (es más malo de lo que puedes creer) y a muy difícil. Sin embargo posible como ya digo en el artículo. La trata de seres humanos es un delito y pese a los esfuerzos que se realizan, sigue siendo actual. Una pena… y una desgracia contra la que hay que luchar cada día. Me alegra mucho que te haya gustado la reseña y espero que te animes a leer el libro! Un abrazo muy fuerte !
Muy de acuerdo contigo.
Es una pena que algo así exista. Como decías en tu artículo. Yo sí creo que la vida, el karma, llamalo x, existe. Y al final con el tiempo pone cada cosa en su lugar.
La entrevista a Carlos, es muy interesante.
Espero que pueda leer el libro algún día, y sacar conclusiones. Pero la exclavitud no tendría que haber existido jamás.
Un saludo
Gracias por estar siempre al otro lado amiga! La taska somos todos y nuestras opiniones y así da gusto!!
Gracias a ti, por darme a mí y a otros la oportunidad de participar de forma sana a debatir, u opinar de los artículos.
Un saludo