AUNQUE LES FALTE TALENTO…

Eso es lo que tenemos. Una derecha que solo acepta las reglas del juego cuando son ellos quienes deciden a qué jugamos y cómo jugamos. Una derecha manipuladora, falaz, que insulta, que descalifica, negacionista… fascistoide hasta la médula. Tenemos algo que las demás democracias no tienen y que, por tanto, sobra y genera un déficit democrático cada vez más insoportable.