Recuerdo cuando “comerte” un spoiler era algo casi imposible allá por los años 90 (ni que decir antes), en que no teníamos redes sociales e internet únicamente albergaba páginas web de cine cuyo contenido no se actualizaba con tanta perseverancia como hoy en día. Lo más fácil es que un amigo o conocido te reventara ese final inesperado en la película o te revelara la presencia de alguna estrella no anunciada para el film.
En aquellos tiempos podías vivir tranquilamente tu cinefilia, sin tener que andar con mil ojos por todas partes. Eran tiempo tranquilos y felices.
¿Pero qué significa spoiler?
En castellano se dice espóiler y se refiere a revelar detalles fundamentales de la trama de una obra de ficción, o el final o de algún suceso inesperado en la misma, arruinando la experiencia de quien no conocía tal dato. El término inglés proviene de to spoil, estropear o arruinar. También es, por ejemplo, un alerón de coche. En este caso, comerte un spoiler puede ser más peliagudo… evidentemente.

Pero volviendo al principio, hace unos años, un spoiler no solo era casi imposible sino además, casi inconcebible. Nadie quería estropear la experiencia de ver una peli o de leer un libro a ninguna persona. Eso era sagrado (amén de la mala gente que siempre ha existido en este mundo).
¿Pero por qué hoy en día ha cambiado tanto la situación?
Pues es una buena pregunta. Internet y las redes sociales y en general la enfermiza necesidad de estar completamente actualizado en todo momento y en todos los ámbitos. Sino, estás fuera.
La sociedad del ahora y del consumo voraz es lo que tiene. Centrándonos en el cine o series, si no has visto una película en unas 72 horas desde el estreno (siendo generosos) o una serie del tirón o el mismo día en que se cuelga el capítulo en cuestión, seguramente seas pasto de un spoiler si decides entrar en tus redes sociales.
En la actualidad, podemos ver/leer mucho contenido que ya te advierte del spoiler (SPOILER ALERT), lo cual, honra a su autor, puesto que de ti depende seguir con el visionado/lectura o no. Ahí poco tenemos que decir.
Pero, ¿esa gente que sin comerlo ni beberlo te mete un spolier que no lo ves venir?
¡Ah, amigo! Aquí está el quiz de la cuestión. Aquí la culpa ya no es tuya.
Crear contenido debe ser algo más que escribir o decir cualquier sandez o publicar la imagen que nadie espera en una película para ganar likes o visualizaciones a costa de haber “spoileado” a medio X o a medio IG y haber generado con la publicación tal revuelo, que encima, se hace viral. Pero esto, ellos, no lo pillan.

Pero no hay que olvidar, que por culpa de unos pocos, no vamos a ser los demás los que nos privemos de lo que ellos abusan (esto os recomiendo emplearlo para cualquier aspecto de la vida).
La solución a esta situación es o silenciar palabras para que no te aparezca ese contenido, esquivar cual ninja la publicación en cuestión aun a riesgo de llevarte un disgusto, bloquear o silenciar a ciertas cuentas o, directamente, volver a la era analógica y no volver a entrar en una red social. Cada uno es libre de elegir. ¡Será por opciones!
Esta es la pena de todo esto, la injusticia que supone para la mayoría de usuarios que quieren disfrutar de sus gustos con otras personas en las redes sociales, pero no pueden porque siempre hay algún “listo” que tiene que poner algún video, algún comentario o alguna foto perniciosa. Eso sí, no les digas nada que encima se ofenden.
Yo mismo, desde que llevo escribiendo para vosotros sobre cine y series y al mando de La Parada de los Sueños, podría decir que nunca he hecho ningún spoiler. Y si he ido a contar algo que pudiera destripar alguna información, lo he avisado convenientemente. No es tan difícil, si quieres, puedes… es cuestión de sentido común. Muchas cuentas siguen este patrón de comentar cosas más “clásicas” y son más que recomendables para seguir y disfrutar de nuestra pasión.
Pero seguramente sea yo el raro, ojo. Generalmente me suele costar ver las series del momento al instante por falta de tiempo, o la película de la que todo el mundo habla, por idénticos motivos. De ahí que intente, cuando sí que puedo “ir al día”, no cometer ninguna tropelía contra ninguna de las personas que puedan estar leyendo mi opinión sobre una película o serie.
Cuestión al margen de esta problemática es el spoiler de una película clásica o archiconocida. En esta tesitura, ya es diferente, puesto que entiendo que es el interesado en no “spoilearse” quien debe extremar el cuidado. De otra forma, todavía no se podría hablar libremente del final de El sexto sentido, de la paternidad de Darth Vader. la muerte de Mufasa, de la destrucción del anillo único o del significado de “Rosebud” en Ciudadano Kane.


Es difícil hoy en día, con la cantidad de plataformas que tenemos a nuestro alcance y con el aluvión de películas, series, documentales con el que nos arrastran a cada momento, intentar tomarse las cosas con calma y disfrutar de todo lo que vemos.
Es muy complicado no verse arrastrado en esa ola y no querer también esa dopamina malsana “chutada” vía consumo audiovisual sin descanso, en que tenemos que verlo todo ya, para poder comentar y no quedarnos fuera de lo actual. Pero es necesario intentarlo (otro día si queréis hablamos de la calidad mejor o peor de todas estas producciones y de su calado en nuestra psique, que también da para unas cuantas líneas), porque creo que se disfruta mucho más.
Por eso, está bien seguir los estrenos, pero también está bien ir a tu ritmo. No pasa nada. Al igual que está bien ignorar a todo aquel que quiera irrumpir, cual elefante en cacharrería, en tu tranquilidad y sosiego a la hora de poder ver contenidos varios en redes sociales.
La moraleja yo la veo clara, pero bueno, me hago mayor y cada día tiendo a ser más cínico. Lo que molesta, aire. Disculpadme.
Finalizo este artículo, un tanto diferente a lo que os suelo traer, aprovechando y dando dar las gracias a todas esas cuentas maravillosas de cine que cada día nos iluminan con sus post o sus montajes o sus reels sin hacer spoiler de manera “facilona” y ruin. Gracias por amar el cine.
Este cóctel os lo sirve sin SPOILERS y con el mayor de los cariños José V.M. desde La Parada de los Sueños.

cuanta razón, amigo. Saludos del Guardia.
Muchas gracias Guardia! Un abrazote!