¿Seguro que Halloween llega de fuera?

Se acerca una de las noches más «polémicas» del año en cuanto a contienda entre tradiciones.  Digo «polémica» porque a la hora de hablar de la noche del 31 de octubre los más puristas suelen comentar que el origen y las tradiciones locales se desvirtúan con la llegada de celebraciones típicas de otros países, fuera de las fronteras de España y Europa. Me refiero, como no, a Halloween, que, al parecer, ha «cruzado el charco» para quedarse. Desde hace varios años en nuestro país y otros lugares de Europa las tradiciones locales se ven acompañadas de disfraces terroríficos, decoración «spooky» y caramelos por doquier. Tienen lugar actividades dirigidas a los más pequeños y también a algunos mayores: vampiros, truco o trato, túneles del terror, scape room, parques temáticos en los que hay que pagar un buen precio por morirte del susto….

«¿Por qué tenemos que importar de fuera estas cosas si nosotros mismos celebramos el Día de los Muertos, de Todos Los Santos?».»¿Dónde quedan la Castanyada catalana, el Amagüestu asturiano, el Magosto gallego y todas las tradiciones propias de nuestros pueblos en la noche de Todos los Santos?». «Halloween es yanki y está desvirtuando todo lo nuestro, que acabará por perderse» Solo un ejemplo de algunas consideraciones que podemos escuchar estos días.

Entiendo que debemos cuidar, conservar y recuperar si es necesario. Que nuestras tradiciones han de sobrevivir siempre. Pero, vayamos directos al núcleo de las cosas… ¿Y si os dijera que Halloween NO es yanki?, ¿y si os dijera que retorna a Europa una tradición pagana de origen celta que viajó a EEUU con los emigrantes irlandeses, galeses o escoceses que poblaron esa parte del continente americano?, ¿y que esta tradición pagana se transforma en cristiana con el paso de los siglos y el sincretismo religioso característico de cada época?. Adaptar los mitos existentes es más fácil que crearlos nuevos y, además, existe ya una base arraigada que permite el reconocimiento popular de las tradiciones antiguas con la llegada de nuevos movimientos sociales o religiosos. Esto ha pasado en innumerables ocasiones a lo largo de la historia y en diferentes localizaciones: la Grecia Helenística adaptó una buena parte de la mitología mesopotámica a la suya propia a través de diferentes narrativas, lo mismo que hicieron los romanos con la griega o la egipcia. El culto a Isis y Osiris, la presencia de la deidad oriental Mitra adaptada a la religión romana… Los dioses de la América Precolombina se fundieron con el Cristianismo haciéndolos reconocibles para los habitantes primigenios. Esta misma religión está plagada de referencias a la mitología pagana: la Epopeya de Gilgamesh y la historia de Atrahasis (referencias a un diluvio) o el Enûma Elish (la creación del mundo), los animales y humanos alados, el Infierno o el Averno … ¿Reconoces algo de esto?

El origen de Halloween es el denominado «Samhain» celta. En el norte de España las raíces de esta celebración se encuentran bien arraigadas. No en vano la influencia de estos pueblos célticos está presente en la cultura de las poblaciones del Cantábrico. 

Durante el Samhain la barrera que separaba el mundo de los vivos del de los muertos se difuminaba, dejando vía libre a las almas de los antepasados para recorrer el espacio terrenal y a los vivos la posibilidad de recorrer el mundo sobrenatural y contactar con sus familiares ¿Os suena?. Noche de muertos. Esa noche era de vigilia y celebración, con grandes banquetes aprovechando los frutos del otoño: castañas y más tarde calabazas o boniatos, llegados de América…  Una buena acogida a los muertos suponía asegurarse la protección de los mismos y cerrar la puerta a los espíritus malignos. Hogueras y juegos, dulces y bailes eran más que bienvenidos para celebrar el Samhain. Niños y adultos, vestidos con pieles de animales o motivos vegetales, recorrían los pueblos dejando ofrendas para los espíritus en las casas. 

Toda esta tradición evoluciona y se adapta conforme avanza el tiempo, viajando con los emigrantes de orígen celta hacia las nuevas tierras al otro lado del mar. Y si, por supuesto que vuelve a ocurrir, el Samhain evoluciona y pasa a llamanse Halloween (All Hallow Eve: víspera de Todos los Santos) en Estados Unidos, donde ya sabemos que son muy dados a la ostentación, a decorar sus casas como si no hubiese un mañana y a competir entre vecinos a ver quién da más miedo. Lo mismo ocurre en otras celebraciones como la Navidad o la Pascua. 

Así que, por supuesto, mantengamos nuestras tradiciones, comamos castañas, hagamos panellets (soy una gran fan), velemos a nuestros familiares y no olvidemos de dónde venimos. Pero tengamos en cuenta, sin ser siempre tan duros, que el origen de unas y otras tradiciones es tan común… que DA MIEDO!!

Un artículo de @letiberebel para una noche terrorífica 

Deja un comentario

Descubre más desde LaTaska.Info

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo