Ya metidos en época estival de forma total, el calor hace que las neuronas vayan por derroteros un poco diferentes a lo que el día a día de todo el año permite. Por este motivo, a veces surgen cuestiones que normalmente, quizás no te planteas desde una perspectiva tan directa simplemente porque tu cabeza ya tiene bastante con lo que tiene.
¿Nos va a pegar la chapa? Sí. Ya lo estáis viendo venir… sigo.
Estos días de vacaciones, suelo aprovechar a ver todo ese cine que, durante el año, bien por falta de tiempo, o por simple pereza, no veo. Como muchos de vosotros, vaya. Y esto implica un amplio abanico de títulos de todos los géneros, estilos…
Pero es que, al ver estas películas que os comento, surge la cuestión (que es a la que voy). ¿Qué es cine como arte y qué cine como entretenimiento ligero y ameno? ¿Sólo el primero es cine o también el segundo? ¿Todo es cine?

Muchos tenéis la respuesta ya preparada y seguramente algún comentario jocoso/ofensivo (elaborado desde vuestra inalcanzable atalaya intelectual), listo para ser expulsado. Ya…
Pues la respuesta, queridos míos, a pesar de que vuestra materia gris pueda verse ofendida o afectada por palabras tan iletradas como las que estáis leyendo, no es tan fácil (o lo es tanto que es irrisorio el simple hecho de escribir estas líneas): Todo es cine.

¡Ya estamos con el “bien-queda”!, ¡Otro que no tiene ni pajolera de cine!, ¡Cómo osa, albricias!…
El cine, según la RAE es:
“Acort. de cinematógrafo.
- m. Local o sala donde como espectáculo se exhiben las películas cinematográficas.
- m. Técnica, arte e industria de la cinematografía.
- m. Conjunto de películas cinematográficas”.
Y tenemos también «cine de autor»:
- m. cine realizado por un director que además es guionista y procura imprimir a su obra un estilo propio”.
Vaya, que no pone que “cine” solamente es cierto tipo de películas. Ya lo siento.

¿Entonces “El Séptimo sello” o “Loca academia de Policía” son cine? Sí, aunque te pueda joder.
Ya la he liado, ya lo sé ya.
Mi opinión, la tengo clara. Al margen de la definición que os he copiado y de todas las vueltas que se le pueda dar al término, el cine, para mí, es aquello que hace volar nuestra mente a otra dimensión, que nos hace olvidarnos de nuestro día a día, que nos hace felices, que nos hace reflexionar, reír o, incluso llorar, claro que sí.
También es cierto que, desde un punto de vista técnico, artístico y plástico, el “cine” necesita de varios componentes para alcanzar, como séptimo arte, ese título de “arte”. Pero no todo el cine nace con esa pretensión absoluta. Y menos mal, porque sino sería un poco cargante, la verdad.

¿Hace falta que todo cine sea de arte y ensayo o de una genialidad pasmosa que haga que las musas se rindan ante el autor? No. Por eso a ese cine se le llama “de arte y ensayo” o “de autor”. Es importante saber leer, para no llevarse ningún desengaño.

¿Eres menos cinéfilo por no haber visto ciertas películas o disfrutar viendo otras más “ligeras”? Yo diría, que tampoco. Hay tiempo para todo y en eso estriba la grandeza del cine. Que siempre descubres (o puedes hacerlo si así lo deseas) nuevas obras maestras.
¿O es qué no te puede gustar la escultura si no conoces la obra de Corradini o de Rodin? ¿O no gustarte la música si desconoces la obra de Rajmáninov? Pues eso, que para gustos colores y necesidades de cada persona. Y sobre todo y más importante: a ti te tiene que dar igual.
¿No creéis que si todos supiéramos de todo como eruditos la vida sería un tostón? Sé lo que opina más de uno a este respecto y me da bastante pereza.
¿Pero sabéis que es lo mejor? Que me da igual. Me da igual, porque claro que yo prefiero que a la gente le guste el cine de Hitchcock, Bergman, Bueñuel, Welles, Pasolini, Kubrick, Kurosawa, Wilder, Kaurismäki, ya que opino que merece mucho la pena y es “cine” con mayúsculas (desde un punto de vista artístico, técnico y narrativo), pero si no es el caso, bien porque no les apetezca ese cine o bien porque lo desconozcan, pues también está bien. Cada uno disfruta con lo que quiere, con lo que puede o con lo que le dejan. Yo seguiré recomendando estas películas, pero no juzgaré a alguien que me diga que le encanta tal director o tal película, que a priori pueda parecer que tenga «menos calidad cinematográfica». Cada uno a lo suyo y “hakuna matata”.

“Pero es que el cine es un arte y muchas películas son una ofensa al buen gusto y al arte cinematográfico”. Pues, no las veas. Solucionado. De nada.
El problema estriba en hacer de todo una lucha sin cuartel, en que únicamente tiene que prevalecer el ego propio y sus gustos. “Es que me gusta Spielberg, Shyamalan, Brooks o la última película de superhéroes …”, a mí también y no hay ningún problema. “Es que me gusta Tarr, Kiarostami o Tarkovski…”, a mí también y tampoco hay ningún problema.

¿O es que quieres interacciones con tu post polémico pero vacío y lo único que pretendes es generar odio o controversia? Que esta es otra. Este es buen jardín.
¡Ah pájaro! Los que en vez de pensar la razón de su vida solitaria y amargada (ya que puedes ser solitario y feliz y tan tranquilo) y poner remedio, se refugian delante de una pantalla a la busca de seguidores con la misma catadura moral que ellos (y mismas ganas de soltar bilis o “tirar hate”, como dice la juventud), para formar un nuevo “orden mundial” en que la opinión de cada uno dure lo mismo que la viralidad del post. Si mañana me interesa opinar lo contrario, lo hago. Para eso molo mogollón. Si os encontráis con estos individuos, lo mejor es, ignorarles. Sin repercusión, no son nada. Y a otra cosa, mariposa.
¿Veis cual es el problema no? La intolerancia, el “esnobismo”, la necesidad imperiosa de volverse viral (o intentarlo con base en menospreciar a los que opinen diferente) y la estupidez humana de tener que sentirse superior a los demás para “estar” bien consigo mismo. Una pena.
En fin.
Yo seguiré defendiendo que cada cual vea lo que le hace feliz o lo que le apetece y lo que hace que ese ratito de su vida, sea un poquito mejor o le haga reflexionar o le haga soltar algo que lleva dentro. Que el cine sea el vehículo adecuado para conseguir todo esto ya es una victoria y el fin del propio cine.
Creo que desde que cree mi perfil en Twitter/X, “La Parada de los Sueños” ha sido un lugar de encuentro y de conversación desde el respeto por las opiniones y desde el amor al cine. Un lugar para soñar entre tanta rutina laboral. Ya que eso es lo maravilloso, la heterogeneidad, la diversidad y el aprendizaje que ello supone. Personas a quienes les gusta el cine de terror, o policíaco, o el drama o la comedia más loca o lo que sea.
El cine como el alma humana, tiene muchas aristas, recovecos y zonas de penumbra y por ello cuanta más variedad, más opciones de que cada persona encuentre el “cine” adecuado para uno mismo, ese en que es feliz. Ese que recordará siempre y que le hará sentir que soñar, es algo que nunca tenemos que dejar de hacer, a pesar de que haya personas que prefieran vivir en la amargura intentando menospreciar a los demás.
SPOILER: NO LO VAIS A CONSEGUIR.
Siento si esta vez me he alejado un poco del tono más liviano y evasivo que suelo emplear, pero a veces hay que dejar claras ciertas cosas y aprovechar momentos más ociosos para cambiar un poco el «chip». Aunque es evidente, el contenido de este artículo es válido también, por ejemplo, para la literatura y su consideración como arte, vehículo evasivo sin mayor pretensión o como ambas.
¿Y vosotros qué opinión tenéis sobre este tema? Tengo muchas ganas de leeros.
Este cóctel, os lo sirve como siempre, con el mayor del cariño, José V.M. desde La Parada de los Sueños.

Siento que al público general de España hace tiempo que solo le importa el entretenimiento, la búsqueda de luces y colores, explosiones. Lo cual no desprecio, está bien de vez en cuando.
Sin embargo, hemos dejado atrás nuestra forma de contar historias, tan personal y tan nuestra para poco a poco adoptar el estilo yankee.
Excepto en algunos ámbitos más artísticos, no interesa el cine, solo el entretenimiento.