¿Qué está pasando en Ripoll y el nacionalismo Catalán para que Orriols sea una de las políticas de moda?
Hace unas horas mi compañera de vida me enseñó un video donde la alcaldesa de Ripoll decía alguna de sus burradas a una chica marroquí en la sede del Parlament de Catalunya. Suscitó cierta mofa en el momento, para que después me preguntara ¿Por qué gente así llega a la política?
Ahí me saltaron todas las alarmas. Muchos no lo sabéis, pero me crie en Ripoll. He sido un inmigrante en Ripoll y la mayoría de mi juventud y -donde te creas como persona- me la pasé en asociaciones del municipio, “gegants”, “diables”, “esplais”, incluso fundamos el actual equipo de Rugby, en el cual uno de nuestros primeros jugadores fue un chico pakistaní. Con amargor y pena, pero nunca odio; siempre digo que compartí espacios con aquellos chicos que realizaron aquellos espantosos atentados en las ramblas, compartí futbolín y eran mis vecinos. Cuando su madre se enteró, en plena calle, de que sus hijos habían matado a sus conciudadanos, yo la ayudé a levantarse del suelo mientras lloraba. Quién iba a saber en aquel momento todo lo que estaba pasando. Vi a una mujer llorando en el suelo desconsolada.
Así que cuando hablo de ese pequeño gran lugar, sé de qué hablo; hablo desde el dolor, y queréis que os diga,Ripoll, no deja de ser algo mío, tan mío como el “Drac Lluert de Coll de Canes”, que tanto he cargado a mis espaldas. Así que; desde ese aspecto más personal, puedo (o intentaré) al menos, explicar los motivos por lo que todo ha desencadenado hacia donde estamos en la actualidad.
Ahora entraremos en aspectos más políticos, pero tengo que confesar que mis primeros pasitos en la política municipal fueron allí. Gente como Enric Pérez fueron mis profesores, junto con Zaragoza, Quim, Ana Belén… entre otras muchas personas que me arroparon en las primeras decisiones. En esos momentos veía a la alcaldesa actual hacer sus primeros pinitos. Aquellos que ahora están envalentonados por ver su discurso desde el despacho del ayuntamiento, siempre me trataron de “sociata” y, muchos de ellos también me llamaron “castellano” con un toque burlón.
Así que mi primera parada no puede ser de otra forma que continuar por este hilo que hemos abierto, y que, muy seguramente, los chicos que atentaron en las ramblas también sintieron. Después de tantos años viviendo allí, el sentimiento, -visto con perspectiva- y de manera simplona, puedo decir que: hagas lo que hagas, te integres lo que te integres y te comportes como te comportes, siempre serás el “castellano que intenta ser catalán”. A partir de aquí podéis entender por qué pasó todo aquello con los chavales y deberíamos replantearnos eso de la “integración”. Chavales que jugaban en el equipo del pueblo al futbol y que muchos de ellos hablaban mejor que yo el “catalán de Ripoll” -el bueno- al final repudiaron aquellos que “los acogieron”.
Que empiece así este artículo no es casualidad, ya que el ascenso de Silvia Orriols y su gran explosión política puede estar ahí. Pero las cosas no son tan simples como nos quieren hacer creer los partidos de este tipo. Ya que todo lo que se está viendo es la consecuencia de muchos años de declive.

Ripoll hace muchos años era un pueblo con una tasa de paro de las más bajas de Catalunya. En ese pequeño pueblo se encontraban grandes marcas de hilaturas que tenían sus fábricas justo en el centro. Hasta tres fábricas de más de 300 trabajadores estaban ubicadas a escasos minutos de su famoso “Monastir”. La entrada del euro y la descentralización de la industria hizo mella en el tejido social del pueblo, cerrando todas las industrias, incluyendo una de las mayores factorías de la famosa casa Casals.
Así que ya podéis ver el panorama. Familias enteras rotas por el paro y medio pueblo a la calle sin un futuro muy halagüeño. Pero no todo se queda aquí, la crisis del 2008 hizo presencia y acentuó todos aquellos miedos que estaban bajo la alfombra. Miedos que se hacían presentes en aquellos partidos que tomaban parte de discursos de odio y alarmistas. Aquel famoso eslogan de “Espanya ens roba” hacían florecer todos los miedos y encontraron un chivo expiatorio del que acusar de todos sus males. En aquel momento era España, pero por debajo florecían sentimientos de rencor hacia aquel que no era como “ellos”, y que, en aquel momento, votaban a partidos nacionalistas como CiU o ERC.
No es por nada. Pero ya la alcaldesa de aquel momento, hizo campaña muchos años reavivando el caldo de cultivo de un nacionalismo rancio acusando a los peajes y llamando al boicot de no pagarlos, ya que” el dinero de los catalanes no tenía que acabar ahí”. Al lado de ella, encontramos a un jovencito Rufián… También en su momento se hizo campaña en contra de una guardería infantil pública con el discurso de que los “bloques se iban a llenar de gente de fuera”, y sí… Queridos lectores, la escuela infantil no se hizo. Qué sorpresa.
En fin, de aquellos lodos estos barros. Digamos así que Ripoll y sus políticos tampoco han estado a la altura. Se ha creado un caldo de cultivo perfecto para que proliferen una serie de discursos que se ven en la actualidad y que representan a la alcaldesa. Un pueblo quebrado por el paro, sin futuro y gris, ya que todas sus tiendas en la actualidad están cerradas o están a punto de cerrar.

Después de unos años, decidí subir para dar un paseo por sus calles. Sinceramente, tengo que admitir que se me puso la piel de gallina. Hablé, por fortuna, con viejos conocidos, y un cierto hilo conductor encontré entre todos ellos. El anhelo de volver a ver Ripoll como antes. El discurso que se producía era constante, “donde antes había tiendas de toda la vida, ahora solo hay pakistaníes”: ese es de donde bebe todo este discurso, de aquel anhelo, de aquellos sueños.
Sin darse cuenta que todo aquello ha muerto. El pueblo que los vio nacer ya no existe, ni volverá, por ineptitud y por falta de miras de sus dirigentes, que son los que deberían haber luchado por su pueblo y sus compatriotas.
Lógicamente, de todo esto bebe la gente de Silvia Orriols y su antisistema, sistema que los ha llevado a un callejón sin salida. Así que en Ripoll se ve mezclado con gran intensidad uno de los caldos de cultivo más ricos para la extrema derecha: el miedo y la falta de una estructura de cuidados ciudadanos proporcionada por el estado.
Esto lo encontramos también en otros lugares y países, como por ejemplo en Francia y el voto joven de la extrema derecha. En este reportaje que os ofrezco en abierto encontramos dos personajes totalmente reales.
https://www.arte.tv/es/videos/118869-000-A/arte-reportaje/
Uno de ellos es un joven agricultor, que ve amenazado su pan por futuras decisiones en Europa con la procedencia del grano y la agricultura y que ve como la ciudad se llena de “gente de fuera” y él no quiere eso, ya que alteraría la seguridad de su pueblo, tan bonito y tan en paz. ¿Encontráis algún símil con Ripoll?
También encontráis en ella una joven madre que no ve sueldo a final de mes ya que destina la mayoría de sueldo al alquiler y la otra parte al cuidado de la escuela infantil de la niña, “mientras a los de fuera se les paga todo”. Esto, aparte de ser una falacia -ya por todos conocida- denota otro de los vínculos que encontramos en Ripoll: la falta de estado. La falta de destino social a unas personas que se les han dejado desamparadas por la falta de unas políticas sociales que se les habían prometido y que, ahora, con la rotura del estado del bienestar y la inversión cada vez menor, ve como los “políticos” de toda la vida, no solucionan sus problemas y hacen una enmienda al sistema a través de su posicionamiento, colocándose fuera del “establishment”.

Tengo que admitir que esta alcaldesa tiene algo que es dignamente idolatrable, y es la gran visión de futuro que tiene. Sabía que ese filón era potente, se ha cargado de motivos y gratos discursos y se ha mantenido en sus treces cuando todo el mundo la señalaba. He de decir que yo en su lugar me hubiera achantado. Pero ahí está, presa de su propio destino y jugando como los grandes políticos. Aprovechando una oposición fragmentada, al igual que fragmentada está la sociedad. Demostrando de forma grosera y grotesca que entender el mundo desde esa perspectiva te puede llevar a un ayuntamiento, o si lo queremos llevar a su exponente más alto, a ser presidente de los EE.UU.
Pero estas políticas no hubieran sido nada sin unas redes sociales volcadas en sus algoritmos racistas, unitaristas y haciendo que personajes así lleguen a impregnar todos los rincones de nuestra sociedad. Haciendo que incluso el más “rojillo” se pueda llegar a plantear si lo que dice en un atril de un parlamento es “verdad”, ya que simplemente la verdad está donde el “reel” te dice que está.
Comprendamos de una vez por todas que todo lo que ha ido sucediendo en todos estos años es fruto de la falta de una estructura social, dejando al “mercado” algo tan básico como es nuestro estado del bienestar. Las personas no nos comportamos como nos comportamos de manera “natural”, sino que somos fruto de unas consecuencias y de unas políticas sociales y económicas muy mal llevadas.
Un artículo ofrecido por Rodrigo Trinidad Morán. Su ultimo articulo aquí: https://lataska.info/2026/07/16/rajoy-nuestro-ciceron-iberico/