«EL 47» Y «NO OTHER LAND»: TAN LEJOS Y TAN CERCA

Hoy me apetecía escribir unas líneas algo diferentes tras ver estos días atrás dos películas que os aconsejo desde ya que veáis.

La primera de ellas es “El 47” (2024) de Marcel Barrera y la segunda es “No Other Land” (2024) de Basel Adra, Hamdan Ballal, Yuval Abraham y Rachel Szor. Ambas, creo que son muy necesarias en los tiempos en que vivimos.

Empecemos por “El 47”. Nominada a 14 Premios Goya en la edición de este año 2025, nos narra la historia del barrio de Torre Baró en Barcelona, de Manolo Vital y de como los movimientos vecinales y la lucha por los derechos, es algo que jamás se ha de perder (por nuestro bien). Manolo era conductor de la línea de autobús 47 y fue la cabeza visible del movimiento que posibilitó la llegada de esa línea al distrito de Torre Baró.

Mediapro

La película comienza con los problemas que tenían los vecinos de ese pequeño barrio de chabolas para construir sus viviendas con sus propias manos, allá por finales de los 70. Terrenos que habían comprado pero en que las autoridades no permitían construir. Pero había una excepción: que cuando fueran a inspeccionar, la construcción en cuestión estuviera techada. En caso contrario, se derribarían. Dicho y hecho.

Un barrio que con el paso del tiempo y de la lucha, fue avanzando y creciendo poco a poco… y que sin la misma, seguramente no habría sido más que un conjunto de cuatro casas en mitad de la nada condenadas a su derribo.

Eduard Fernández simplemente espectacular, junto a Clara Segura (otra joya) , Salva Reina, Zoe Bonafonte, Carlos Cuevas, David Verdaguer, Vicente Romero Sánchez, entre otros.

Una historia que te llega y se te instala profunda en el corazón.

Sigo con “No Other Land”, nominada al Oscar a mejor documental en 2025. La película nos cuenta la historia de Basel Adra, activista palestino de Masafer Yatta y de Yuval Abraham, periodista israelí que decide ir a conocer la situación que viven en esa zona de Cisjordania para poder denunciar lo que allí ocurre. Desde su infancia, Basel ha convivido con la lenta pero inexorable expulsión de los habitantes de Masafer Yatta, su familia, amigos… por parte del Gobierno de Israel. Sin embargo Yuval vive en el otro lado, en el que no hay restricciones y dónde solamente por el color de la matrícula de su coche, puede deambular por donde quiera. Tal dicotomía está continuamente presente en el documental.

Yabayay Media, Antipode Films

Dicha unión nos acercará a esta región y a las dificultades a las que llevan enfrentándose durante años. A cómo se destruyen todas las viviendas (o colegios) existentes, con el pretexto de que se trata de zona de maniobras para el ejercito y por ello ilegal cualquier construcción que allí se encuentre y a cómo se ven expulsadas las familias que viven en ese territorio. Curioso el contraste con las viviendas unifamiliares (de colonos) que se van viendo cada vez más cerca de la supuesta zona intransitable.

Documental de una dureza muy elevada que no debéis dejar de ver. La distancia no puede, ni debe significar nunca el olvido.

Bien, diréis: ¿Y qué tienen que ver estas dos películas que mencionas?

Pues para mí, mucho.

Tanto en “El 47” como en “No Other Land”, salvando las distancias, se narran los abusos que se cometieron, se cometen y se cometerán sobre la población sin derechos arraigados (desde la perspectiva de una de las partes) y sobre todo, sin derechos legislados.

En ambos casos se derriban las viviendas que no se consideran legales, sin importar nada más. ¿Qué más iba a importar?

La diferencia estriba en que en Torre Baró, finalmente pudieron quedarse y comenzar una nueva comunidad y una vida para todos sus vecinos, mientras que Masafer Yatta la solución parece mucho más complicada…

Mediapro.-

Dos películas que nos muestran cómo la unidad y la lucha pueden frenar el abuso de poder y la injusticia. En el primer caso, consiguieron poder continuar viviendo en aquellos terrenos (de su propiedad), logrando poco a poco más instalaciones y servicios (con mucho esfuerzo, evidentemente).

En el segundo caso, continúan igual, pero el hecho de que sigan luchando e intentando que su situación se conozca (así nace el documental), es un potente símbolo y una lucha titánica contra una fuerza, que sin oposición alguna (y con ella), te aplasta. Seguramente si hubieran cedido y marchado de sus tierras hacia la ciudad, ahora estarían más tranquilos (y vigilados), pero habiendo perdido sus casas y la tierra de sus familias (ello con suerte de tener dinero para poderse asegurar otro techo…).

Situaciones que en apariencia son muy diferentes, tanto en época como en latitudes, pero que son perfectamente idénticas en su fondo. Las historias humanas no conocen de fronteras, ni de razas, y por ello deben ser contadas.

El cine, entre otras muchas labores, tiene la de conseguir trasladar al espectador esas historias que de otra forma, seguramente no conocería. El cine posee ese componente de lucha y apoyo social y de ayuda a las personas que necesitan un altavoz y una repercusión mediática que de otra forma no pueden alcanzar o de recuerdo para otras que en su momento lucharon para conseguir un objetivo y que hoy en día debe ser recordado y valorado para evitar que vuelva a suceder aquello contra lo que lucharon.


Yabayay Media, Antipode Films

El cine es entretenimiento, el cine es arte, el cine es viaje, el cine es pasión, el cine es soñar, pero también debe ser humano. De hecho, es lo primero que debe ser.

Por ello, no minusvaloréis o dejéis de ver alguna película que, quizá por su temática os da más pereza, porque seguramente os estéis perdiendo una historia que necesita de vosotros.

Hay una frase, que reza algo similar a que “Nadie muere del todo mientras sigue siendo recordado” y que tomo como mía, porque es precisamente lo que quiero expresaros.

Mientras existan personas que ven, recuerdan o apoyan causas ajenas (seguramente muy difíciles de ganar), el mundo será un lugar más bonito de habitar y sobre todo, será un mundo en el que la esperanza no se habrá perdido y en ello el cine, es un poderoso aliado.

Cuando nos dejen de llegar, de emocionar o de cabrear profundamente las situaciones por las que, injustamente, muchos humanos tenemos que pasar, estaremos condenados a la extinción. Es así de fácil.

Por eso y más que nunca ¡Viva el cine y viva la lucha contra las injusticias!

Este cóctel os lo sirve, con todo su cariño, José V.M. desde La Parada de los Sueños.

2 comentarios sobre “«EL 47» Y «NO OTHER LAND»: TAN LEJOS Y TAN CERCA

Deja un comentario

Descubre más desde LaTaska.Info

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo