El estreno de Deadpool y Lobezno es uno de los acontecimientos cinematográficos del año y puede que incluso de la década.
¿Exagero? Puede que sí, pero me explico.
En Estados Unidos ha recaudado aproximadamente unos 211 millones de dólares desde su estreno, el sexto mejor de la historia, ascendiendo la recaudación total a nivel global hasta los 443,3 millones, según indica Variety. No está nada, pero que nada mal.

Tras años ofreciendo productos de una calidad cuestionable y unos arcos argumentales pobres e insulsos (siempre desde mi opinión que no suele ser siempre la más acertada ¡ojo!), Marvel (Disney) ha dado (de nuevo) en el clavo de lo que necesita su público. Y lo ha hecho con dos fichajes estrella provenientes de la absorbida FOX: Los Lobezno (X-Men) y DeadPool.
¿Es esto malo? No, para mí, no lo es. Pero sí llamativo.
Ya con Spider-Man: No Way Home tuvo su primer conato de tocar la fibra sensible a los que vamos peinando canas. ¡Todos los Spider-Man en una misma película! Sí, fue una maravilla. Pero parece que podían haberse rascado un poco más la superficie y que no quedara tan plastificado y artificial todo. Seguramente podría haber sido más redonda, sí, pero bueno… Y eso que a mí me gustó bastante la película.

Aún así y después de esta película, notábamos a Marvel desorientada y tomando un rumbo que a los más fanáticos de sus seguidores no terminaba de convencer. Series que comenzaban bien, pero se iban desinflando poco a poco, otras que directamente no llamaban nada la atención y alguna que otra película y serie con un gran bajón en los efectos especiales y unos guiones pobres sin un rumbo marcado. Como esperando un chispazo que indicara como deshacer este nudo gordiano enclavado en el horizonte.

En este mismo lugar me sitúo yo, aunque si bien, no puedo considerarme tan entendido en el universo Marvel como muchos de vosotros y vosotras, si reconozco que las nuevas historias me decían poco o nada. Tanto es así como que alguna de las series o películas ni siquiera las he visto.
Entendiendo esta situación como algo global, ya que varias personas de mi entorno opinaban como el que os escribe y las voces por internet en muchos casos eran similares, la esperanza de mejoría era muy lejana. Pero, Marvel (Disney), todavía tenía una bala en la recámara. ¡Y que bala!
La nostalgia.
Sí, la nostalgia. Ese sentimiento que mueve montañas y hace que casi cualquier cosa entre mejor a los ojos y sobre todo al espíritu. Todos lo que somos más o menos de los 80, hemos podido sentir “gustico” cuando hemos vuelto a ver a nuestros héroes de infancia de nuevo en pantalla, como a Indy, a Axel Foley, a Daniel San, Terminator, Han Solo, Luke Skywalker, o simplemente cuando compramos «merchandising» de películas de nuestra infancia o juventud. Ese lugar de confort es un nicho de mercado muy potente. Mucho.

Pues bueno, dado que el poder adquisitivo, atendiendo a la maravillosa economía que nos rodea, lo tienen los fans de más de 30 y tantos años (no siempre, por supuesto), ese es el público al que hay que orientar bombazos como el de nuestro amigo Masacre (lo siento, quería poner este nombre una vez al menos) y Lobezno. Ellos (nosotros) son (somos) la clave.

Y así hizo la fabrica del ratón. Película para el fandom, con muchas referencias a productos pasados y cameos imposibles que hicieran gritar al más íntegro de la sala. ¿Lo consiguieron? Sí. Tranquilos que no os haré ningún Spoiler.
Seguramente, la historia sea normal tirando a simplona, pero no siempre hace falta un guion de grandes quilates para “llevarse el gato al agua” (en este caso a la adorable DogPool). Solamente hace falta controlar los tempos y los personajes que van a ser idóneos en cada momento. Además el buen rollo entre los actores, Hugh Jackman y Ryan Reynolds hace que todo sea aún más redondo. De nuevo, de diez.
Para mí, esto no es una crítica negativa, todo lo contrario. Un guion sencillo suele ser mucho más potente que uno muy abigarrado (en mi opinión siempre).

Y encima, BSO de lujo para una película que ofrece momentos imborrables de nuestras retinas y que pasarán a formar parte del imaginario colectivo a no mucho tardar. Os dejo enlace a lista de Spotify:
Una película taquillera y muy molona que, creo, va a marcar un antes y un después en el nuevo rumbo de Marvel. O eso espero…
Han hecho la prueba y ha salido perfecta…
¿Cómo tiramos por el mismo camino hacia el éxito? Pues, por ejemplo, poniendo a Los 4 Fantásticos (por tercera vez) en pantalla, pero en esta ocasión con toques retro (nostalgia) y con actores actuales con una fama descomunal (Pedro Pascal, Vanessa Kirby, Ebon Moss-Bachrach y Joseph Quinn), añadiendo un malo muy bueno de nuevo en el UCM: ni más ni menos que a Iron Man como Dr. Doom (solamente el vídeo en que se ha presentado el actor en el personaje, emulando a Tony Stark ya lo ha petado, de nuevo nostalgia) o volviendo a contratar a directores como los hermanos Russo que dirigirán las nuevas películas de Vengadores.

¿Pero esta fórmula no se agotará como siempre? Seguramente sí, pero hasta que eso pase, hay muchos personajes de X-Men, desbloqueados con la adquisición de FOX y posibles encrucijadas de multiversos con grandes posibilidades, que todavía no se han explorado y que estaría brutal que se hiciera.
Como le dice Deadpool a Lobezno en la película (SPOILER DE FRASE): “te van a tener trabajando hasta los 90 años”.

Y así es, porque cuando algo funciona, siempre se explota hasta el hastío o hasta que algo nuevo parece que pueda sustituirlo. Aunque esto, como ya he dicho, no suele tampoco durar mucho. De nuevo, nostalgia.
Queremos sentirnos niños eternamente y no soltar a nuestros héroes más amados, ni a nuestras ilusiones más pueriles.

¿Significa que lo nuevo es malo? No voy a ser yo quién despeje esta incógnita, pero no estaría de más recordar que grandes y aclamadas películas de hoy día, en el momento de su estreno fueron completamente repudiadas…
¿Estamos en este supuesto? Me remito, de nuevo, la contestación anterior.
En resumen, ved la película porque merece mucho la pena. Os divertiréis y os lo pasaréis en grande.
Y en cuanto al futuro, siempre nos queda preguntar a alguno de nuestros amigos mutantes a ver que nos depara el mismo, o simplemente, esperar a irlo viendo y confiar en el salvador de Marvel (si habéis visto la película lo entenderéis). En vuestras manos dejo la decisión.
Hasta aquí esta reflexión que os he traído tras ver a Deadpool y Lobezno repartiendo estopa. Os he engañado un poco y de la película he hablado más bien nada… pero muchos os han contado ya su opinión (seguramente más formada que la mía) y así la descubrís vosotros. Un MacGuffin excelente…
Gracias por llegar hasta aquí y por el apoyo que siempre nos transmitís. Y perdonad por haber estado un poco más «chapas» esta vez.
Este cóctel y unos chimichangas os los sirve, con mucho cariño José V.M. como jefe de La Parada de los sueños.
