Lamento si alguno de vosotros siente decepción por ver como escribo acerca de una saga como la que a continuación trataré. De verdad. Pero es que no todo puede ser cine de arte y ensayo. Tiene que haber también un poco de jarana y hueco para la fantasía, el terror o en este caso la acción.
Por ello, os traigo la saga que ha revitalizado un cine de acción que para mí alcanzó su cenit en los 90 con pelis como Jungla de Cristal, Soldado Universal, Arma Letal, Terminator o cualquiera de Jet Li, etc. y más si cabe tras la vuelta de tuerca al género que ha dado la última entrega.
Sí, estamos hablando de John Wick. La saga de moda.
Puesto que ya van cuatro entregas protagonizadas por el bueno de Keanu (Brisa fresca de la montaña), habrá que empezar por el principio. Musiquita de la BSO y empezamos:
Derek Koltad concibió la idea para la peli teniendo como premisa a un asesino a sueldo ya retirado que regresa para vengarse tras algún suceso desafortunado (y vaya suceso…). Thunder Road Pictures compró el guión allá por 2012, queriendo comenzar con el proyecto de inmediato. Tenían ganas de ver en pantalla este guion de la peli que se conocería como “Scorn”. En este primer borrador el protagonista era un asesino retirado sesentón muy admirado y venerado en el mundillo del crimen. Como un señor Miyagi del crimen y todo en principio con algo más de humor y desenfado. Se postulaban para el papel Harrison Ford y Clint Eastwood, ahí es nada.
Pero el plan de la productora era otro, quisieron darle un giro a esto de la edad y pensaron en alguien más joven. En la actualidad, como veréis poco giro hay, puesto que nuestro amado Keanu ya tiene 59 añitos…
Las conversaciones para que Keanu Reeves fuera el prota de Scorn duraron poco y pronto finalizaron. Neo se comprometió a tope con la producción y desarrollo de la cinta. Ayudó a completar el guion junto a Kolstad y juntos ampliaron una historia que ya olía muy pero que muy bien.
Tal es así que fue el propio Keanu el que provocó el cambio de nombre a la película, ya que cuando éste comentaba que estaba rodando una peli, se refería a ella con el nombre de su personaje, “John Wick”. Gustó la idea y “pa´ lante”. Dile que no a “Baba Yaga” (por aquel entonces solo Neo o Constantine).

También se comenta que fue Reeves quién se puso en contacto con los directores de la cinta Chad Stahelski y David Leitch, a los cuales conoció en el rodaje de Matrix, para tantear la posibilidad de que coreografiaran el film, pero teniendo en la cabeza que fueran los directores. Keanu siempre alerta.
Una vez leyeron el guion y ante el apoyo incondicional de Keanu, aceptaron el proyecto y el estudio les contrató. No obstante, y debido a estas cosas que tiene Hollywood, únicamente Stehelski constaría como director (aquí y en las otras tres), quedando Leitch acreditado como productor, puesto que el gremio de «Directores de América» así lo estableció. El mito había nacido.
¿Pero de que va John Wick? Pues de venganza, amor, dolor y justicia divina. No, no es una obra de Shakespeare, pero podría serlo con algún que otro tiro más. Perfectamente.
John Wick 1: Otro día para matar. (2014).

John Wick recientemente se ha quedado viudo, debido a una enfermedad que sobrevino a su esposa. Totalmente hundido e intentando salir del pozo, recibe un cachorro de beagle en su casa. Su propia esposa se lo había regalado antes de morir sin que él lo supiera. (Espero que vuestros ojos estén ya húmedos, sino mal vamos).
¿Pensáis que de momento poca opción hay para los tiros? Tranquilidad.
En esos días el Sr. Wick se acerca a su gasolinera de confianza a rellenar el depósito de su Mustang Boss 429 de 1969, es decir, de su bicho pardo y en estas, un gánster le insiste en comprarle el coche. John lógicamente dice que no y se pira.
Esa misma noche, entran a robar las llaves del coche a su casa, le pegan una paliza a John y… matan a su perrita Daisy. Este es uno de los momentos más duros en la historia del cine si amas a los animales…

Ya siento haceros esto, pero sino sabéis como comienza una de las mayores venganzas contadas en cine, es que os lo merecéis. Además, tranquis, que esto es sólo el principio….

¿Qué ocurre? Pues que John Wick no es contable, ni modisto, ni jardinero. John es asesino a sueldo. Perdón, EL asesino a sueldo. El hombre del saco, Baba Yaga… Ya sabéis, cuando Chuck Norris inventó el teléfono ya tenía dos perdidas del Sr. Wick. ¡Ojito!
Y así empieza la movida…y la leyenda.
¿Qué viene después? Pues muchos tiros, golpes, pocas palabras, acción a raudales y tíos muertos por doquier. En cuanto a los diálogos, en esta entrega aún habla lo suyo, en comparación sobre todo con la última. De la acción, solo os diré que esta entrega es la más calmadita…
En esta primera peli todavía no se nos presentan todos los elementos del Lore del mundo de Wick, pero si conocemos ya el Hotel Continental regentado por Winston (Ian MCShane) y Charon (Lance Reddick, DEP, fallecido hace nada…) como recepcionista y ayudante.

¡Ah! ¡Y termina la peli con compi peludo nuevo, pero sin coche! No lo he podido evitar.
Keanu Reeves como John, el fallecido Michael Nyqvist como Viggo Tarasov (malo malvado del film), Alfie Allen como hijo del anterior y el que lía toda la mierda, roba el coche y mata a la perrita, Adrianne Palicki como asesina a sueldo, Bridget Moynahan como esposa de John, Ian McShane como Winston, encargado del Continental, John Leguizamo como Aurelio, dueño de un taller que intervendrá en la historia y Willem Dafoe como asesino que intentará terminar con Wick.
Una buena peli de acción, para disfrutar con bien de adrenalina.
Pero la historia continúa con John Wick 2: Pacto de Sangre. (2017).

Comienza con algo pendiente de la primera peli. ¡El coche! No lo había recuperado no. Así que allá va John.
En esta entrega, el Lore del mundo de Wick comienza a expandirse y formar un todo mucho más complejo que en la primera cinta, la cual no dejaba de ser una peli de acción sin en apariencia más expectativas. De hecho, estuvieron a punto de cancelar el proyecto cinco días antes de comenzar a rodarla, por falta de presupuesto.
Ya veremos los compromisos existentes entre asesinos, la importancia del Continental (Hotel y lugar sacrosanto para los asesinos, regentado por el bueno de Winston-Ian McShane), la Alta Mesa, etc., etc. y cómo el pobre John acaba siendo perseguido por hordas de malos, pase lo que pase.

En esta ocasión un líder de la mafia le encarga a Wick acabar con la hermana del primero para hacerse con su puesto en la Alta Mesa. Todo ello por la obligación que supone un Marcador. Esto es un juramento que se hace a alguien que te ha salvado de algún aprieto chungo. Si te niegas, pagas con tu vida. Vaya, una movida.
Después de mil tiros, en esta cinta veremos como va evolucionando el personaje de Keanu, cómo le respetan y sobre todo, cómo le temen….
¡Ah! En esta peli ya le facilitan en Roma al Sr. Wick el fantástico traje de Kevlar, con el cual, es casi invencible. Da igual los tiros que le peguen oye. En la cuarta entrega ya es para flipar…
El color de la película ya se termina de recalcar en ese tono Neo Noir y con muchos toques de neón y una música (en su mayoría electrónica) que acompaña a la acción casi a la perfección.
John termina excomulgado y corriendo, como siempre. ¿Excomulgado? Sí, a ver, que le quitan privilegios de asesino. ¿Qué no tiene sentido? Pues, no. Pero si os cuento más os destripo todo y no es cuestión. Solo os adelanto que el mundo que crean está bastante bien hilado (al margen de ser más o menos ida de olla) y con un submundo del crimen mucho más “romántico y sofisticado” de lo que podamos imaginar. ¿A ver si es así de verdad y nosotros sin saberlo?

En esta entrega, a parte de los que repiten, aparecen Laurence Fishburne como The Bowler King (Morfeo tenía que acompañar a Neo sí o sí), Riccardo Scamarcio, como Santino D´Antonio, mafioso italiano que hace el encargo a John, Ruby Rose, como asesina, Peter Stormare como hermano de Tasarov, Franco Nero como gerente del Continental de Roma, Claudia Gerini como Gianna D´Antonio, a la que quieren matar, entre otros.
John Wick 3: Parabellum. (2019)

Continúa donde nos quedamos en la segunda parte. Corriendo. Más Alta Mesa, más contratos para cazar a John, más problemas, cada vez más acción y seguramente un guion más loco.
Esta cinta seguramente sea la más floja (a mí me lo pareció) de todas. Como ya os he dicho el guion se va un poco de madre y evidentemente resulta repetitivo. Lo salvan las escenas, espectaculares (mención de honor a la escena de los cuchillos) que son casi lo único que hace que no desfallezcas de tedio o de confusión. Son de destacar las escenas con los perretes de Halle Berry, dos Malinois que sólo les falta volar. ¡Qué tíos, unas máquinas! De la escena a lomos del caballo, al galope por la ciudad no digo nada… y tampoco de las rodillas del Sr. Wick, de goma… No sé cuántos atropellos llevan ya…
¡Ah! Y descubriremos algo muy importante sobre la identidad de John…
En este punto, ya parecía que la saga estaba finiquitada y sin aire para dar más pasos. Sinceramente eso opinaba un servidor. Nada más lejos de la realidad.
En esta nueva entrega se unía al reparto, Halle Berry como Sofía, ex asesina, Mark Dacascos como Zero (malo, evidentemente), Asia Kate Dillon como adjudicadora de la Alta Mesa, Anjelica Huston, como Directora de la sociedad Ruska Roma y Said Taghmaoui, como Anciano, el único hombre por encima de la Alta Mesa…
Y así, llegamos a John Wick 4, que no sólo supera a su predecesora, sino que la aplasta sin contemplaciones.
John Wick 4. (2023).

Yo, salí del cine como un niño pequeño. Alucinando en colores. Dos horas largas de acción, escenas increíbles, aguantes físicos inhumanos de Keanu (que llegan a provocar la risa de los espectadores por exagerados. Directamente parece inmortal), y un timing simplemente de diez. Especial mención a la escena cenital totalmente espectacular e inspirada en el juego “The Hong Kong Massacre”. El nombre lo dice todo.

En cuanto a los trajes de Kevlar (esto seguramente sea de lo que genera más espectadores ojipláticos en la sala) que convierten a John y demás sicarios casi dioses, os diré que existen de verdad.
Destacar la presencia de Donnie Yen (siempre espectacular) como Caine, sicario amigo de Wick que debe matarle (sí, estas cosas que pasan en esta saga…) y del malo malísimo Bill Skarsgard como Marqués (este chico me gusta como lo hace).

También les acompaña Hiroyuki Sanada como Shimazu Koji, gerente del Continental de Osaka, Scott Adkins como Killa, un mafioso alemán, Clancy Brown como el Heraldo, Shamier Anderson como El Rastreador, asesino acompañado de su perro malinois y Marko Zaror como Chidi, asesino que trabaja para el Marqués, George Georgiou que sustituye a Said Taghmaoui como el Anciano, Rina Sawayama como hija de Shimazu (ojito con esta chica) y Natalia Tena como Katia, hemanastra de John, entre otros.
La historia recupera rumbo, evidentemente dentro de las posibilidades existentes, brindando un cierre a la saga para mí más que digno. El desierto, Nueva York, Berlín y París, como escenarios para una epopeya moderna que ha llevado a Keanu a cotas impensables hace unos años. Y eso que Neo, es Neo. No os revelo nada por si la veis, pero si os gustaron las anteriores, desde luego no os defraudará.
Keanu ha hecho de Wick suyo, con una interpretación sobria (aparte de tener unos matices “limitadetes”, es más seco y áspero el pobre que un “nanas”) pero completamente creíble. De hecho, un amigo me comentó que la forma de cargar el arma de Reeves en las escenas, es puesta en formaciones militares como ejemplo de perfección. Al igual que la forma de apuntar y sujetar el arma. Tampoco se queda atrás el empleo de artes marciales, que para mí es increíble y más a los años que va teniendo este hombre.

Como curiosidad en cuanto a la sobriedad, Keanu redujo las palabras del guion de su personaje a solo 380 en toda la peli, para según él, centrarse en la acción. John es un hombre de pocas palabras, es evidente.
Tanto se han centrado en la acción que se han contabilizado un total de 439 muertos en esta saga a manos del Sr. Wick.
Para mí, una saga muy, muy entretenida de acción en que cada película supera la anterior en locura y desfase. Peli sin escrúpulos que entretiene sin miramientos (siempre y cuando te guste el género), lo cual hoy en día y ante todas las ofertas existentes, es mucho decir. Además trabaja Keanu y eso es suficiente para amarla. He dicho.
Se que me repito, pero destacar su atmósfera y fotografía oscura, con esas luces radiantes que hacen de casi cada escena una belleza. En la primera cinta el director de fotografía fue Jonathan Sela y en la segunda, tercera y cuarta Dan Laustsen. Maravillosos.
Tal ha sido el éxito que ya está rodada un spin-off “Ballerina” con Ana de Armas como prota y una serie The Continental (tres episodios de 90 minutos) que explorará los orígenes del lugar. Además, se planteó una quinta entrega, cancelándose la misma por Lionsgate. Tras el éxito rotundo de esta cuarta entrega veremos qué ocurre, porque ya se leen rumores de continuación.

También se ha anunciado que, en pocos días, la escena final de la última peli (la primera que tiene escena postcreditos), dará lugar al anuncio de otra nueva película. Pinta que no estaría mal.
Pero vaya, si dejan así la saga estará bien, pero si continúan, ¿Quién no quiere ver de nuevo al Sr. Wick en pantalla?
La moraleja de esta saga está clara: no robes el coche y no le mates al perro a quién no conoces, que nunca se sabe que te puede deparar el destino.
Si el perro es de Baba Yaga, date por muerto.
Este cóctel os lo sirve José V.M. desde el Continental, como siempre, con todo el cariño.

Mira que no soy fanático del género. Es más, aún no he visto la cuarta pero de las anteriores tengo imágenes y planos grabados: el preciosismo y la coreografía de la violencia… todo estilizado, todo convertido en arte. (Eso y que además Keanu me cae francamente bien 🙂 )
Pues si Carlos! Como comento, la fotografía es brutal y se nota mucho mimo en cada escena. Como dices, cada plano de acción es artesanía Pura y Magia. Y luego por supuesto, Keanu es el amo! Gracias por leerme Carlos un abrazote!