Habiendo pasado ya unos días desde que Netflix “colgara” los últimos episodios de uno de sus buques insignia, ha llegado el momento: ¡Bienvenidos a La Casa de Papel! Hoy os cuento mis impresiones sobre esta serie.
Seguramente muchos de vosotros seáis de los que la misma no os haya dicho nada y habréis pasado de ella. Bueno si es así y estáis leyendo esto, dadme unos minutos de vuestra vida. Igual os convenzo. A todos los que habéis seguido y amado la serie como a ese rollete de verano, con pasión y desenfreno, ya sabéis de que va, así que relajaos y adelante.
Lo primero de todo, una confesión. Me enganché a la casa una vez que la misma ya fue adquirida por Netflix. Antes, cuando fue emitida por Antena 3 (solamente sus dos primeras partes), no solo me daba una pereza horrible, sino que me parecía absolutamente estomagante y absurda (todo el mundo hablando de ella sin parar me ponía de los nervios). Estas cosas pasan más de lo que os pensáis, así que no me juzguéis tan duramente que os oigo desde aquí…
Allá por 2017, Antena 3 estrenó las dos primeras partes (temporada 1) en España. Si bien comenzó con fuerza, los índices de audiencia fueron bajando y se esfumó tan rápido como la espuma del champán, o, eso pareció.
Pero… ¡Ah, amigos! A finales de ese mismo año 2017, llegó el gigante rojo, y dijo pa´ mi. Netflix había visto el filón de oro (nunca mejor dicho). Reeditó los episodios existentes, pasando de unos 70 minutos cada uno a los típicos 45 minutitos de todas las series actuales (lógicamente aumentando con ello el número de estos episodios), a fin de hacerlos más atractivos para la audiencia de todo el mundo.
Así fue. Aquí comenzó el éxito absoluto en todo el orbe. Las partes 3, 4 y 5, es decir temporadas 2 y 3, venían de camino y la gente comenzó a enloquecer. Solamente se hablaba de “Money heist” (robo de dinero). Sí, así se llama fuera de nuestras fronteras, para no complicar mucho al personal allende los mares.
- Vale, bien – diréis. Pero, ¿Merece la pena tanto como dicen? ¿Pero de qué va? ¿No es una mamarrachada?
Las respuestas rápidas serían: Sí, de robos y no, aunque parezca tal cosa. Pero hay más, claro.

La casa de papel comienza con el pretexto de, tal y como ya adelanta un poco el nombre de la serie, entrar en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT, perdonad lo de las siglas, es deformación profesional) para imprimir 2.400 millones de euros (si sois de los que todavía hacéis la conversión a pesetas, ni lo intentéis porque creo que faltan ceros). Una pregunta respondida. Obviamente no se rodó allí, al igual que el segundo robo. Como curiosidad os diré que las rotativas donde imprimen el papel moneda son del ABC. Era evidente que tocar las rotativas reales era como que complicadillo.
El Profesor, cabeza pensante de esta ida de olla (o plan maestro claro), debe reclutar a un equipo de personas sin mucho que perder y con ciertas habilidades que, digamos, no todo el mundo tenemos, para llevar a cabo el golpe y todo ello en nuestra querida España.
¿Impensable? Bueno…
Nuestros atracadores elegirán nombres de ciudades del mundo para poder comunicarse sin rebelar su identidad y portarán un peto rojo con una careta de Dalí. Suena tan raro que, a mi parecer, es la leche.
Berlín, Tokio, Río, Helsinki, Denver, Nairobi, Moscú, Bogotá, Palermo, Marsella, Lisboa, Manila… hasta Pamplona. Y por supuesto El Profesor, que simplemente llamándose así es el puto amo.
A lo largo de la primera temporada, amén de contarnos las aventuras y sobre todo desventuras (otra cosa no, pero problemas tienen unos cuantos) de estos amigos de lo ajeno y su jaque al Estado español, iremos conociendo sus motivaciones para entrar a la “casa de papel” para perpetrar el robo, mediante flashbacks varios y escenas más íntimas que nos sitúan en sus pensamientos más profundos. Poco a poco, iremos cogiendo cariño a unos personajes que muestran su humanidad de una forma tan arquetípica, simple y enternecedora que no puede ser más efectiva.
Por ello, pronto, descubriremos que los malos no son tan malos y que los “buenos” igual no lo son tanto (incluso tenemos tránsfugas). Todo gracias a unas interpretaciones bastante solventes por parte de la mayoría de los actores de la serie. De hecho, los policías, militares y agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, se hacen mucho más odiosos que los “malos”. Sin contar algún secuestrado, que es más insoportable que ningún otro (Arturito). Cosas de la vida.
Aquí si he de destacar el trabajo de los actores, porque es brutal: Álvaro Morte, Pedro Alonso, Úrsula Corberó, Paco Tous, Jaime Lorente, Enrique Arce, Esther Acebo, Alba Flores, Najwa Nimri, Fernando Cayo, Itziar Ituño, Hovik Keuchkerian y un largo etcétera. Os dejo enlace con todos aquí:
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personajes_de_La_casa_de_papel#Cr%C3%A9ditos_oficiales
Pero, todo termina y no hay de dónde rascar. ¿Verdad? No ¡ZAS! Va Netflix y adquiere la serie, la exporta como si fuera mejor que el jamón Ibérico y anuncia nueva temporada. Ni lo habíais olido. Esta vez, el atraco será en el Banco de España. Sí, sí… lo que se hace por amor a la familia… y por alargar las cosas más que un chicle (En este párrafo podría quedar respondida la tercera de las preguntas).
Y aquí es donde, en mi opinión, se nos va un poco de las manos. La serie dejó de ser algo “normalito” pero con cierto sentido, a convertirse en un producto de dimensiones inabarcables (tanto como que ya se ha confirmado ¡remake coreano de nuestra querida Casa!). Eso sí, muy, muy entretenido.
Del segundo atraco, de si viven todos o no, de si se llevaron el dinero, no os cuento mucho, por si acaso estáis viendo la serie ahora. Pero veréis lo que os digo, ni en pelis americanas hay tantas explosiones.
MEDIO SPOILER: una de las cosas que más me han llamado la atención gira alrededor de un personaje, Berlín. Para mí el mejor y más carismático de la serie, pero hay un problema. En la primera parte nos los presentan como un tío culto y amante del arte, pero a su vez, como un ser completamente despreciable, baboso, y un evidente acosador de mujeres. Vaya que cae mal. Pero cuando coge las riendas Netflix, todo lo malo desaparece y solamente queda el tío intelectual, irónico y un poco capullo, pero molón y con un carisma que te tira pa´ tras. Seguramente, el Spin-off confirmado de este personaje sea la respuesta a este cambio radical del mismo. Por si alguno no habéis visto la serie, tranquilos, me he callado info que os reventaría el asunto. No soy tan malvado.

Sigo. ¿Qué no hacían falta más temporadas? Seguramente no. ¿Qué todos teníamos ganas? Pues, sí o no…
Y es que, como ya he dicho, la base del éxito de esta serie, para mi estriba en sus personajes y en como los actores los hicieron suyos de tal manera que los acabas viendo como a unos amigos más (espero que no tengáis muchos amigos así porque…). Este trabajo actoral y de guion/creación es de matrícula. Sin olvidar que robar al poderoso siempre es algo que parece gustar mucho y más si ves que los atracadores son gente honrada. El pueblo ama a sus Robin Hood y al delito cuando trasciende a lo social. Teniendo todo este cóctel era difícil aguantar la presión y sobre todo, la posibilidad de ganar varios millones más de euros.

De esta forma, si unís lo anterior a un ritmo frenético, a un guion fácil de seguir (y facilón también a veces), con buenas dosis de cliffhangers aguardando de episodio en episodio y bien de pasta de por medio (la real y la de ficción), obtienes el fenómeno de “La Casa de Papel”. Si encima lo “norteamericanizas” todo lo que puedes, pues ya lo petas. La globalización es implacable y en ciertos ámbitos más.
¡Ah! Y faltaba esto:
Su BSO. Muy buena y con temas muy bien seleccionados. Pero la palma se la lleva la canción que ha sido bandera de la serie. La canción antifascista de la resistencia taliana, que algún que otro inculto ha podido entonar sin saber lo que significaba… Todo un himno. Sólo por esto merece la pena, os lo digo.
Por ello, para terminar ya y en respuesta a la primera de las preguntas iniciales (!la más importante!), os daré un rotundo sí. Merece la pena verla, siempre que lo hagáis sin complejos y sin exigencias intelectuales impertinentes. Cuando estás viendo algo y te deja con ansias de saber qué pasa en el siguiente episodio, para mí, ese algo merece la pena. Una serie muy entretenida, sin pretensiones de ser sesuda (aunque tiene algún momentito más profundo que otro), con giros de guion bien hilados (aunque repito, muy, muy facilones) que hacen que la trama vaya dando bandazos para mantenerte alerta y con unos finales “bien cerrados”. Producto sencillo, pero televisivamente arrollador. ¡No todo va a ser aquí cine de autor!
Seáis parte de la Resistencia o no, espero que hayáis disfrutado de la serie o que lo hagáis, de sus personajes, de los planes perfectos del profesor y de sus historias. Nunca robar fue tan fácil y encima sin posibilidades de ir a prisión.
Así que por si acaso no intentéis emular la ficción, porque ya os digo no creo que acabe igual de bien.
Este cóctel os lo sirve, como siempre con cariño José V.M.
A decir verdad, descubrí el blog hace muuuy pocos días, y ya la primera impresión que tuve tras leer Tarantinofilia (VOL.1 y VOL.2) fue bastante buena.
Bien es cierto que todas esas películas me quedan un poco lejanas en el tiempo, básicamente porque nací algunos años después y entonces ya se llevaban otras cosas (o así lo viví).
Pero esta entrada hablando de La Casa de Papel ya es otro cantar, porque pensándolo bien, puede que sea una de las mejores series que he visto últimamente.
¿Que si me ha gustado la serie? Sí.
¿Que si he tardado menos de 24h en ver cada temporada? También.
¿Que si sólo supe que era 3 de diciembre porque sacaban los últimos cinco capítulos? Por supuesto.
Así andamos, señores.
La cuestión… Que si la serie me gustó, esta reseña todavía me ha gustado más. Por desgracia, yo no tengo la capacidad de hablar de una serie/película sin soltar datos importantes que puedan spoilear al lector. Una pena.
Pero aquí nuestro amigo tiene esa capacidad, además de encontrar siempre algún dato curioso que el resto de los mortales es posible que desconozcamos. Así que se merece mi admiración, sin duda.
Espero nuevas reseñas pronto, a poder ser de películas/series de mi época para estar ubicada y sacarle el máximo partido.
Por cosas así escribo🥰. Muchísimas gracias Lidia por tu comentario! Y sobre todo por haberte enrolado en nuestra tripulación! La verdad que todo lo que dices de mi forma de escribir y no soltar spoilers es cuestión de contención… difícil pero se consigue.
En cuanto a las curiosidades, es lo que tiene ser un friki que almacena todo lo que oye… sobre todo si no tiene una utilidad muy evidente. Pero mira, para escribir sobre mis pelis y series me vale 😉.
Gracias por tu comentario y más si cabe viniendo de una fan de la serie como tú.
Ah! Y a ver esas pelis de Tarantino eh????😎😉