Llevo varios días retomando una vieja costumbre un poco olvidada. Ver cine clásico. Hubo una época en la que lo veía muy a menudo y gozaba de lo lindo. La temática daba un poco igual: bélicas, cine negro, del oeste, misterio, dramas, comedias, musicales, etc., y en general películas de grandes estudios de Hollywood, aunque también dejaba sitio a producciones europeas o asiáticas, con presupuestos más modestos.
No sé si por el abuso de su visionado o simplemente porque en cada etapa de la vida necesitas cosas diferentes, dejé un poco de lado este cine, prevaleciendo más el cine “palomitero” y más evasivo, con más acción, con menos incitación a la reflexión. Mas fácil de digerir. Más simplón.
A mucha gente el cine clásico no le gusta. Así, directamente y sin darle una oportunidad. ¿Motivo? Son “pelis viejas, aburridas y en su mayoría en blanco y negro”. Me ahorro el comentario. Para mí sin embargo tiene muchas cosas buenas y muy poquitas malas. Es importante no confundir clásicos del cine con cine clásico. Hoy toca cine clásico (otro día ya veremos). Está claro que cada uno tiene sus gustos y los míos son éstos.

Por este motivo, y para alentar al público actual a que revisen este cine (y se culturicen un poco), aquí va una lista para que entren en contacto con el cine clásico, reseñando sus peculiaridades más características:
- Como reza el título del post, el encanto que tiene una película clásica, casi nunca la tiene una actual. Puede ser por las películas (rollo, el material en sí) que se empleaban, la iluminación, la estética, etc., por mil cosas, pero ese “qué sé yo” que tienen es mágico. Tanto que, únicamente cuando termina, te paras a pensar y dices: “pero si no ha pasado nada y me la he tragado entera…” La magia del cine.
- El cine clásico también desprende elegancia. Siempre. Ya sea un actor o una actriz. Ya sean protagonistas o secundarios. Bien por un vestuario concreto o por la simple forma de sujetar una copa o un cigarrillo. Muchas veces fue así, efectivamente, aunque en otras la línea entre la elegancia y la horterada más horrorosa era demasiado fina. En fin, cosas que pasan.
- Los argumentos eran generalmente simples. Con ello no quiero decir que fueran malos, sino que no hacía falta enrevesar todo para atraer al público y llenar la sala de magia. Una idea si es buena no necesita grandes filigranas. Así es. Buenos, malos, héroes, villanos, vencedores, perdedores, amor, odio, enfrentamientos, reconciliaciones, etc. Nada más era necesario para entrar en los anales del cinematógrafo.
- Grandes maestros de la dirección. Aquí es donde yo creo estriba el éxito de este cine. Genios del cine. No sé si sería por las arduas existencias que muchos llevaron (exilios, guerras, etc.), por el tiempo que les tocó vivir, o simplemente porque los astros así lo desearon, pero la realidad es que la lista de directores estrella era casi interminable. Bien es cierto que esta condición de genios apareció en muchos casos con posterioridad. El público iba a las salas a ver rostros bonitos y conocidos, a ver a una actriz o actor determinado, sin importarle demasiado quién hubiera dirigido el film.
- Estrellas con luz propia. No solo de un director vive una película como se ha dicho en el apartado anterior. Las caras que cuentan la historia son igual o más importantes, siempre y cuando la interpretación sea más o menos decente, claro. Los actores y actrices eran auténticos divos y divas. Podría decirse que eran considerados semidioses por el gran público.
- Prohombres de los grandes estudios. Esto es de lo que más me ha llamado siempre la atención. La importancia de estos grandes magnates en el devenir de las películas. Quitar directores, ponerlos, teñir estrellas de rubias, poner bigote al protagonista, adecentar su vida privada, ocultar su homosexualidad, fomentar su imagen americana, o directamente comprar a los actores cual ganado durante determinados años para todo lo que desearan sus dueños, etc. Supongo que en la actualidad será más de lo mismo, pero de aquella época se conservan testimonios francamente sorprendentes.
- Publicidad sin parangón. Básica para entender aquel cine y su repercusión. Hoy en día la publicidad lo es todo y en el cine también, como es obvio. Pero en la época dorada de Hollywood, su importancia no tenía comparación con nada imaginable. Las promociones que se llevaban a cabo de los films, las entrevistas a todo color en las revistas más compradas, los anuncios por radio de las películas (y por televisión cuando está comenzó a ser común en las casas), spots de productos cuya imagen eran los actores del film, cualquier cosa que pudiera conseguir que la película arrasara. En definitiva, una maquinaria que aplastaba todo cuanto pillaba.

Una vez dicho lo anterior y esperando que hayáis entrado en materia (es curioso al menos, ¿no?), cuando ves una peli antigua, la sensación que te embarga es diferente. Por lo menos para mí. Te transporta de forma más pura a otra época, a otros mundos. La explicación supongo que es tan fácil como que al visionar algo que no has vivido, la experiencia y la inmersión en la historia se intensifica. Punto. ¡Pues me niego a creerlo así! Ni se puede, ni se debe quitar la importancia que merece la forma en que las tramas estaban enfocadas, ni la manufactura de aquel cine.
Hoy en día, al margen de las claras excepciones que existen, el cine es mucho más artificial, menos profundo (en muchos sentidos) y más de “usar y tirar”. Repito, hay grandísimas obras maestras que perdurarán años y años, pero tengo mis dudas de que sepan aguantar el paso del tiempo tan estoicamente como las de hace décadas.
Siempre tengo en mi mente la misma impresión, ¿El cine clásico desprendía más cariño en su realización, más artesanía y más mimo? Eso es algo que vosotros mismos tendréis que descubrir.
Sólo diré que a día de hoy estas películas se siguen viendo y disfrutando como el día en que se estrenaron por parte de muchísimo público. Por algo será, ¿no?
Este cóctel os lo sirve, como siempre bien frío, José V.M.
Un artículo tan interesante como necesario, José. Solamente un breve comentario recogiendo la distinción que estableces al principio: no confundir «clásicos del cine» con «cine clásico»; importante distinción, porque no siempre coinciden ambas catalogaciones. Pero abundando en esto, querría decir algo acerca de los títulos en los cuales sí se da esa coincidencia y cito varios:
-El Golem
-El Gabinete del Dr.Caligari
-El Chico
-Nosferatu (la de Murnau, y no es que no me guste la posterior de Herzog)
-Los Hermanos Marx en el oeste
-Capitanes intrépidos
-El Gran Dictador
-Casablanca
Evidentemente se trata de algunas de mis películas favoritas entre las clásicas del clásico (valga la expresión) y las cito por dos motivos. En primer lugar, José, porque creo que todas ellas reúnen las características que citas. En segundo lugar porque se hicieron en blanco y negro y no creo que en color brillaran lo mismo… no serían lo mismo no, no tendrían el mismo encanto. Cuando daba clases en el instituto utilicé algunas entre estas para enriquecer algún tema, por ejemplo de ética, y el alumnado asistía a las proyecciones con agrado en la mayoría de los casos. Aparte de las conclusiones que sugería el propio tema en cuestión (pongamos por caso «el totalitarismo») la chavalería solía terminar reconociendo que «aunque esté en blanco y negro, es una magnífica película»; y eso era mucho.
Completamente de acuerdo contigo compañero! Son peliculones que brillan más que en el mejor de los technicolores! Me encantan tus comentarios ya lo sabes! Enriqueces y aportas un conocimiento cinefilo que me apasiona! A ver si pasa esto y tenemos una charla con unas buenas cañas! Muchas gracias amigo!
Jo… pues créeme que nada me gustaría más que una buena conversación sobre cine y todos esos temas en los que sintonizamos delante de unas cañitas… ¡Tenemos que hacerlo! Cuando pase todo esto me comprometo a desplazarme donde haga falta… ¡Joder…! ¡me ha salido como si fuera una amenaza, jejejeje…!
¡Un fuerte abrazo!
Pues así será !!! Que mejor que unas buenas cervezas para una conversación de cine, de filosofía o de lo que sea!
Un buen artículo José.
Pero, como para todo en esta vida. Para los gustos los colores.
Es un género de cine que no me gusta mucho la verdad, estoy más acostumbrada a otro tipo de películas. Si es verdad, que es un cine muy elaborado. Y eso tiene mucho mérito, y no quiero decir que el de ahora no lo sea, pero es más artificial. Sin tantos efectos especiales a los que nos tiene tan acostumbrados el cine americano.
Pero como todo, es respetable, si a todos
nos gustará lo mismo, que rollo no?. Jejej.
Es bueno que existan gustos diferentes, y todos muy respetables.
En cualquier caso, gracias por compartirlo con nosotros, tus lectores. Jejej
Un buen artículo José.
Pero, como para todo en esta vida. Para los gustos los colores.
Es un género de cine que no me gusta mucho la verdad, estoy más acostumbrada a otro tipo de películas. Si es verdad, que es un cine muy elaborado. Y eso tiene mucho mérito, y no quiero decir que el de ahora no lo sea, pero es más artificial. Sin tantos efectos especiales a los que nos tiene tan acostumbrados el cine americano.
Pero como todo, es respetable, si a todos
nos gustará lo mismo, que rollo no?. Jejej.
Es bueno que existan gustos diferentes, y todos muy respetables.
En cualquier caso, gracias por compartirlo con nosotros, tus lectores. Jejej
Muchas gracias amiga! Desde luego! A todos no nos puede gustar lo mismo… a ver si escribo sobre alguno te te guste más y debatimos !!
Gracias. Jejejej.
Cualquier artículo será bienvenido. Independientemente del gusto de cada uno.
Para eso estamos aquí, para dar una opinión sana y desde el respeto hacia la opinión de los demás.
Un saludo