Las traducciones de títulos de películas en España y Latinoamérica es un verdaderamente loco experimento cultural. Desde «Jungla de Cristal» hasta «Cadena Perpetua», a menudo se sustituyen por opciones absurdas que nada tienen que ver con el original. ¿Son realmente necesarios esos cambios o simplemente muestran nuestra desconexión con el cine?