El primer sorprendido fui yo, no os vayáis a creer… Hace un par de días tuve un inesperado reencuentro con alguien a quien no había vuelto a ver desde hacía casi cuarenta años; mantuvimos cierta amistad gracias a nuestra común afición de entonces por las artes marciales. Venía acompañado por su pareja, una chica bastanteSigue leyendo «TODAVÍA A VUELTAS CON LA EVOLUCIÓN (I)»