¡Oh, no! por favor, no llaméis a Pompeya ciudad en ruinas, no os refiráis a ella como «las ruinas de Pompeya». A las arqueólogas y arqueólogos nos claváis un puñal en la espalda cada vez que escuchamos algo como esto: «las ruinas del foro», «las ruinas de Palmira» «las ruinas de Cartago». La sensación queSigue leyendo «POMPEYA, LA JOYA NAPOLITANA»