Cosas de la realidad actual, parece un juego de mus manipulado por tahúres como Trump y Ayuso, donde solo triunfan los más astutos en el engaño. La filosofía del lenguaje de Wittgenstein deja claro que la «verdad» es difusa, y en este gran torneo geopolitico, la posverdad reina. Sin romper las reglas, estamos perdidos.