Dos cosas de carácter introductorio: «merluzo» es algo, llamémoslo “insulto cariñoso”, que acuñé hace tiempo procedente de las aventuras de Mortadelo y Filemón, inolvidables personajes creados por el no menos inolvidable y genial Ibáñez. La otra cosa es que, por puros prejuicios (y luego iré también con eso) todo aquello que nos llega a laSigue leyendo «¿QUIERES SER FELIZ…? ¡NO SEAS MERLUZO Y VETE A HARVARD!»