¿Pero quién le ha dado una cerilla a este homínido? La que ha liado, a partir de ahora todo será diferente. Lo cierto es que, después de años de observación, nuestro homínido tuvo algunas ideas y aunque nadie le dio una cerilla, acabó por dominar el fuego. Llevaba tiempo analizando como los rayos que caíanSigue leyendo «El homínido y su cerilla»