La irónica crítica a la eliminación de la Filosofía

Supongo que todo el mundo conoce a Geppetto “el chato”, también llamado “Chat(o)/GePeTo” ¿Me equivoco…? Pues como veo que no, continúo. Hace unos días “el chato” os dio un consejo estupendo: no estudiéis Literatura, ni Filosofía, ni Historia del Arte… nada de Antropología o Sociología y mucho menos Estudios de Género (“de género”… ¡A quién …oño/…ojones se le ocurre!) ni Estudios Culturales (¡Cultura, por Zeus!¡Qué horror!). Curiosamente tampoco quiere que estudiéis Administración de Empresas (y especifica: «sin especialización», léase “sin adiestramiento en lo conveniente»). Sorprende que esta vez no haya metido a la Historia en el mismo saco. En fin… vayamos por partes.

Este es uno de esos artículos que nunca quiero escribir y que por desgracia, y en otros formatos, he construido ya bastantes veces. ¿Esfuerzo inútil? Creo que no. Molesto sí; cansino; tedioso quizá; pero todavía necesario en ese empeño que tiene LaTaska de intentar conjurar la estupidez y la injusticia (suelen ir de la mano). Con respecto a lo más cercano a este vuestro humilde columnista la cosa va de “filosofías” y lo pongo en plural con esa mala leche que me caracteriza; muy pronto conoceréis el porqué, os lo prometo. La cuestión no es ya estudiar o no filosofía, o historia del pensamiento: la filosofía, en cuanto actividad crítica u ortopedia del pensar estorba y molesta ¡esa es la cuestión!; y no es nuevo, pues la filosofía lleva molestando (como mínimo) desde la muerte del emperador Marco Aurelio, estadista y filósofo estoico, allá por el siglo II. A todo esto, ¿no os parece irónico que su sucesor se llamara Cómodo? ciertamente lo cómodo es no pensar, mejor si alguien lo hace por nosotros ¿verdad? De hecho se nos intenta disuadir continuamente de que pensemos ¿no lo habíais notado…? Y se nos dice: «filosofía, la de cada uno ¿no? La filosofía de cada cual, pues cada ser humano es un filósofo por naturaleza; “eso” viene con el “pack” porque, vamos a ver, con arreglo a la propia vía etimológica ¿quién no es amante o amigo de la sabiduría?». Así las cosas los estudios de filosofía sobran, están de más; deben ser eliminados del ámbito académico, erradicados ya que «adoctrinan, soliviantan las conciencias…» dicho de otro modo, «¡Son subversivos, carajo!» ¡Más Trump, más Ayuso, más Musk, más Milei y más Lobitos de Wall Street! ¡Menos Platón, menos Kant, menos, Wittgenstein y menos Habermas! ¡Más motosierra y más prozac! ¡Más mayos berlineses del 33 y más Farenheit 451!

Me voy a sincerar ya del todo en este tercer párrafo: yo quisiera escribir artículos más académicos, divulgativos si os parece, eruditos incluso…  contar cosas sobre Platón y Aristóteles pues tales son la confusión y la tontería actuales que algunos youtubers han llegado a asegurar (sentando cátedra) que uno y otro venían a decir más o menos lo mismo. Hoy día incluso medios como 20minutos, La Vanguardia y otros afines (sabemos bien de qué brazo cojean) se atreven con las éticas eudemonistas. ¿Qué queréis que os diga…? Yo quisiera ser civilizado como los animales (parafraseando a Roberto Carlos) porque ellos “saben” y desgraciadamente el ser humano, a quien se le supone que “sabe que sabe”, cada vez sabe menos; yo quisiera saber para entender y entender para saber… para saber/poder estar tranquilo dedicándome, insisto, a divulgar las ocurrencias de Zenón de Citio, Epícteto, Plotino, Averroes… Hanna Arendt, mi admirada y amadísima María Zambrano… Pero no puedo: hay otras urgencias. 

Me dirijo ahora a los poderes fácticos (aunque no me lean). Señoras y señores del emprendimiento salvaje, de la “inversión inmobiliaria caiga quien caiga”, de la “cultura del esfuerzo inversor”, del “eres pobre porque no te esfuerzas”, de “el estado del bienestar es una aberración”, del “Franco y Hitler hicieron cosas buenas”… ¡por favor!: ¡SE LO RUEGO!¡ES URGENTE! Si no pueden eliminar la filosofía, si no consiguen erradicarla, quizá lo logren metiendo en jaulas a los últimos filósofos para venderlos como mascotas: ¡Harían un gran negocio en los mercados de Doha y Dubai! ¡Pongan un filósofo en su casa, con su columpio y todo y déjense de loros o canarios-flauta! ¡Un filósofo diciendo chorradas y animando a pensar, a reflexionar, a poner en tela de juicio su estilo de vida es muchísimo más estimulante! ¡Hagan que las veladas con sus clientes archimultimillonarios sean épicas! ¡Y den ejemplo ustedes mismos poniendo un filósofo en sus vidas, dentro de un enrejado muy-muy tocho, para lucirlo en sus salones palaciegos!¡Hagan rabiar de envidia a sus amistades! Y si el filósofo se pone demasiado estupendo, siempre podrán azotarlo con el beneplácito del Poder Judicial… Este, créanme, es el camino; es lo único que les queda por hacer. De hecho su desempeño con el Chato Gepeto está siendo sublime: se adjudican la IA (perdón: la AI) con exclusividad corsaria y de paso nos previenen contra ella y nos aterrorizan. Sigan sigan, que lo están consiguiendo: una sociedad de consumistas idiotizados, cada vez más incultos, más ignorantes (a su imagen y semejanza, después de todo); una sociedad de curritos y curritas amedrentados, neurotizados, psicotizados, hipnotizados, capaces de votar en masa a los lamebotas de quienes los pisotean: ¡Lo están haciendo de fruta madre! No obstante, e insisto una vez más con vehemencia: ¡Los filósofos, en jaulas! Por otra parte… ¿Quién necesita Historia del Arte cuando el arte es ya historia? ¿Quién necesita Estudios de Género cuando es bien sabido que los niños pene y las niñas vagina…? ¿Quién necesita antropólogos cuando el objetivo es ser antropófago? 

Quizá, y ya lo dejaba caer más arriba, como filósofo profesional (aunque ahora jubilado) debería estar siendo mucho más académico, no sé… ¿escribir sobre hermenéutica analógica? ¿desplegar una reflexión muy sesuda sobre las últimas propuestas de las éticas axiológicas? ¿trazar un plan especulativo vinculado a la Comunidad Ideal de Diálogo y su hipotética viabilidad…? Pues lo siento, pero hoy no; en lugar de eso prefiero ser más didáctico (!!!!) y poner en marcha una  pedagogía heterodoxa… hacer, como dijera Nietzsche, «filosofía a martillazos» aun a riesgo de que sea asistématica e incluso antisistémica porque, vuelvo a insistir, creo que la urgencia así lo requiere; y en la dicotomía entre el Ser y el deber-ser, la decisión me parece escandalosamente clara: DEBEMOS despertar porque el tiempo apremia ¡¡¡Que despertéis, leñe, que despertéis de  una maldita vez…!!!  ¡(…)oder, qué a gusto me he quedado!

TXESKO C.

Deja un comentario

Descubre más desde LaTaska.Info

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo