Hemos vivido (bueno, aún se viven los últimos coletazos) una época en la cual, todas las producciones cinematográficas, eventos multitudinarios o incluso programas de televisión, te iban generado un Hype, una promesa de que lo que venía iba a ser épico, único, y que, por tú bien, más te valía ver el producto el día de salida o ibas a sufrir por ello.
Publicidad hasta en la sopa, trailers… todas esas promesas están bien, siempre que luego se llegue a buen término. Si, lamentablemente, el producto no cumple las expectativas… Vas a salir decepcionado al cuadrado.
¿Y es realmente culpa nuestra? Se ha achacado muchas veces, sobre todo con grandes producciones, que la culpa de eso es del usuario final. Que, nosotros, somos los que empezamos a construir castillos en el aire imaginando lo que deseábamos y, al no verlo cumplido, criticamos el producto final…
Personalmente creo que no es solo culpa nuestra. Hay una industria detrás, únicamente diseñada para crearnos ese Hype. Eso ha existido siempre… el problema es cuando, una tras otra, las grandes novedades y sus promesas quedan vacías, productos que si bien no son malos, debido a lo que ellos mismos prometen esperábamos que fueran mejores.
Creo que hemos llegado a un momento en el que hay tanta información de todo que, si realmente nos gusta un producto o tenemos interés real en el, es aconsejable no ver nada hasta su lanzamiento.
¿Qué opináis vosotros?