Hola de nuevo a todos, hoy vengo a hablaros de una obra que me ha sorprendido mucho y como cambia totalmente lo establecido por años y años de tradición.
Hoy toca hablar de nuevo de manga y anime, y en concreto de una serie llama Blue Lock. Pero antes de hablar de ella quiero hablaros del subgenero de la obra, el Spokon.
Y si, lo sé, otro palabro, pero todos habeis visto Spokon (y si, sé que ya use este estilo de narrativa en el artículo anterior y si no lo recordáis, id a verlo) Y antes de que digáis que NO… Os diré que Spokon es el género de los mangas y animes deportivos.

¿Hola, Oliver y Benji? ¿Qué tal todo, Chicho Terremoto?
Exacto, incluso los más modernos entre los chavales como Inazuma Eleven son Spokon. Y si algo tienen en común tanto esos Spokon como los más actuales (Ace of Diamond, Kukoro no Basket o el mundialmente famoso actualmente Haikyuu ) es que el protagonista de turno puede ser el mejor del mundo, puede ser alguien que odie el deporte o puede ser alguien que con esfuerzo consigue todo…. Pero la amistad es lo más importante.
Es sin duda mi género favorito, y también suele ser algo que me gusta en las series de acción real como Friday Nights Lights o la actual El Míster. Todos los miembros del equipo darían su vida por el resto, te enseñan página a página que quieren ganar pero que, lo principal, es entender que si un compañero falla y perdéis, no es culpa suya no tuya, es algo que ha sucedido y que llorar por ello no está mal….
Japón es un país que, lamentablemente, no destaca en deportes de equipo de contacto, y en su momento el Gobierno movilizo dinero para que Oliver y Benji tuvieran suficientes publicidad para que una generación de chavales creciera con ganas de ganar un campeonato del mundo.
Pero 2018 acabó, la generación de jugadores que se crió con Tsubasa Ozora (el nombre original de Oliver Atom) no logro ganar el mundial… Y ahora la cosa ha cambiado.
Blue Lock es el manga deportivo que está pegando fuerte en la actualidad en el país nipón (en unos meses se lanzará su correspondiente versión animada) y va justo de lo opuesto.

No hay amistad, ni hay compañerismo. Estamos ante un Battle Royale o la actualmente conocida por todos El Juego del Calamar pero con un objetivo diferente. Ser el delantero centro de Japón. La serie va de que el Gobierno Japonés elige a 300 delanteros menores de 18 años, los mete en un centro deportivo y los hace enfrentarse entre ellos en diversas pruebas para lograr sacar al delantero centro definitivo, egoísta , y totalmente individualista que no necesita a nadie para llevar a su equipo a ser campeón del mundial de fútbol.
Una vuelta de tuerca al género que está siendo todo un éxito de ventas y dónde, lo que conocemos hasta ahora queda a un lado por el Egoísmo y la Individualidad.
Sinceramente, un paso adelante en una industria que estaba ya lago estancada.