¿A qué llamamos “LENGUAJE”? De entre las diversas acepciones la que más nos conviene para construir nuestro artículo es aquella que lo cataloga como “un sistema de signos (lingüísticos o no) organizados a partir de unas reglas convencionales, y cuyo principal cometido sería la comunicación entre seres conscientes”. Así, “lengua” sería la actualización de un lenguaje, y “habla” la actualización de una lengua; desde Searle se usa “actos de habla” como categoría semiótica fundamental.
Bueno, parece bastante claro que definir “lenguaje” no nos ha resultado demasiado complicado. Ahora bien: explicar con la misma claridad qué es eso de “LA REALIDAD” es harina de otro costal… Para algunos, la realidad sería aquello que podemos experimentar de alguna manera (mirando, palpando, escuchando, olfateando, lamiendo…). Una segunda opinión sostiene que la realidad es un conjunto de objetos y seres que interactúan de algún modo. Aún hay un tercer planteamiento según el cual lo real sería aquello que nos describen y explican las ciencias naturales. Y todavía podríamos mencionar una cuarta vía, resbaladiza y especialmente polémica, que hemos convenido en llamar realidad-virtual… porque, vamos a ver: eso de “real” y “virtual” ¿no son, algo así como un poco incompatibles?¿es que el lenguaje está jugando con nosotros en vez de ser nosotros quienes jugamos con el lenguaje? Fijaos si no en la conversación entre Neo y Morfeo:
https://www.youtube.com/watch?v=hh78U3V2UPg
Eso es: “define real…” ¡Atrévete!¿Es el lenguaje lo suficientemente poderoso para afrontar la realidad? Más inquietante aún: si, como parece ser, la mente humana está configurada en clave lingüística ¿es lo bastante poderosa como para afrontar TODO cuanto hay fuera de ella… si es que hay algo? (no perdamos tampoco de vista al solipsismo, que volverá a aparecer un poquito más adelante). Y la cosa se hace más compleja cuando nos surge cierta preguntita que podríamos formular así: ¿Qué hace posible que el lenguaje pueda referirse a la realidad?
Uno de los despliegues teóricos más potentes para explicar cómo se relancionan LENGUAJE y REALIDAD se lo debamos a Wittgenstein, un filósofo tan admirado como mal comprendido. En su primera etapa, la del “Tractatus” el pensador vienés sostuvo que los objetos que encontramos, los acontecimientos que afectan a esos objetos y los enunciados que utilizamos para nombrar, citar y describir todo ello comparten la misma FORMA LÓGICA, es decir, que existe un vínculo estructural; esta teoría es conocia como ISOMORFISMO. Pues bien, para que pueda ser relacionada isomórficamente con el lenguaje, Wittgenstein estructura así la realidad: 1.COSAS (u OBJETOS): son los elementos más simples de la realidad; corresponden a los nombres; son simples y fijos, pero sus diferentes configuraciones y relaciones constituyen todos los estratos de la realidad; son la sustancia del mundo. 2.ESTADO DE COSAS: es una configuración o relación de cosas existente; se corresponde con una proposición elemental verdadera. 3.HECHO: es un conjunto de estados de cosas existentes; tiene su correspondencia en el lenguaje con una proposición compleja verdadera. 4.MUNDO: es el conjunto de todos los estados de cosas existentes; corresponde al conjunto de todas las proposiciones complejas verdaderas; es la realidad actualizada, o en palabras del propio Wittgenstein “la totalidad de los hechos, no de las cosas”. 5.REALIDAD: es el conjunto de todos los estados de cosas existentes, más las no existentes pero sí posibles; se corresponde con el conjunto de todas las proposiciones complejas.
Sin embargo Wittgenstein, en su segunda etapa (la de las “Investigaciones”) renunciará al isomorfismo y propondrá valorar el lenguaje en función de su uso. Es en este segundo periodo donde el genio vienés desarrollará su teoría de los “juegos del lenguaje”
En la tarea de explicar los vínculos entre lenguaje y realidad nos encontramos con 3 grandes grupos de teorías que tratan de acotar lo que abarca y la función que cumple el primero respecto a la segunda:
TEORÍAS SEMANTISTAS:
-Enfatizan la dimensión representativa del lenguaje: están centradas en el mensaje.
-La función del lenguaje es, según esta teoría, representar el mundo.
-El significado de un enunciado viene dado por su valor de verdad. Así pues, el significado es primariamente una relación entre el lenguaje y el mundo.
-Las bases y desarrollo de este corpus teórico debemos buscarlas en Frege, Russell y el 1er. Wittgenstein.
TEORÍAS INTENCIONALISTAS:
-Resaltan la dimensión expresiva del lenguaje: están centradas en el hablante.
-La función del lenguaje es, para los intencionalistas, expresar los contenidos subjetivos de la conciencia.
-El significado viene dado por lo que el hablante quiere dar a entender (integrando también el contexto concreto).
-Dado que es en la conciencia donde se constituyen los significados, estas teorías parten de su estudio (de ahí que sean teorías solipsistas).
-Su fundamento hemos de rastrearlo en la fenomenología de Husserl, mientras que quienes desarrollan el intencionalismo serán sobre todo Grice y el 2º Searle.
TEORÍAS PRAGMATISTAS:
-Destacab la dimensión interpelativa del lenguaje: están centradas en el interlocutor.
-La función del lenguaje será siempre hacer posible la comunicación y establecer relaciones interpersonales entre los hablantes.
-Los significados vienen dados por las reglas de uso del lenguaje. Dado que son comunes a todos los hablantes, los significados son idénticos para todos ellos.
-No pueden responder a la génesis del lenguaje.
-Las teorías pragmatistas tienen como pilares fundamentales al 2º Wittgenstein, al 1er. Searle y a Austin.
En cualquier caso, si miramos con detenimiento estos 3 bloques de teorías nos daremos cuenta de que la realidad, sea lo que esta sea, no puede ser considerada como algo monolítico que solo admita un procedimiento para acercarse a ella; lo mismo cabría decir con respecto al lenguaje… ¿Cuál de estas teorías tendría “más razón”? Obviamente debemos consideraralas complementarias… A todo esto, no tenemos ahora más remedio que formular una nueva pregunta (…o dos, quizá tres): ¿Hay una sola realidad o hay varias/muchas?¿Es real solamente aquello que es medible, cuantificable experimentable? Y si es así… ¿hasta qué punto es “real” o “irreal” aquello que AÚN no ha sido medido, cuantificado, experimentado… algo de lo que “simplemente HEMOS OÍDO HABLAR”? Fijaos bien en esto último, porque resulta ahora que “aquello que es predicado mediante el lenguaje queda dotado entonces de cierta “realidad” solo por el mero hecho de haber sido “apalabrado” o (si os gusta más) “empalabrado”… ¡aunque no esté actualizado!. Juguemos ahora con el lenguaje, entonces: “Dios no existe, pero es real”… ¡pensad bien lo que vayáis a DECIR al respecto! Ahí os dejo ese enunciadete para que os entretengáis un rato y discutáis lo que haga falta… Yo, por mi parte, todavía quiero dar otra vuelta de tuerca: ¿Es la realidad algo “objetivo”… o será más bien algo “subjetivo”?¿Será eso que llamamos “realidad”, en cambio, un producto de la “intersubjetividad”? No perdamos de vista que si algo ha de ser intersubjetivo entonces debe la posibilidad de su existencia a la comunicación… ¡y solamente aquello que sea de algún modo comprensible puede ser comunicado!; desde esta perspectiva, el profesor Ortiz-Osés tendría entonces razón cuando afirmaba que “la realidad ES lenguaje”. ¿Dónde nos llevaría todo cuanto ha quedado escrito en este último párrafo? Es muy simple: existe aún una vía alternativa a los tres grandes bloques teóricos descritos más arriba: que la relación entre lenguaje y realidad sea, a fin de cuentas, un CÍRCULO HERMENÉUTICO.
Txesko C. (Con el mismo cariño que de costumbre)
Lenguaje y Realidad