Comienza semana muy importante para LaTaska.info. Nada más y nada menos que hace un añito nacimos. ¿Qué mejor ocasión para daros a todos y todas las gracias por estar ahí?
Tomo el relevo de mis compis Rodrigo y Txesko (que me lo han puesto muy difícil, vaya pedazo de máquinas) y recojo la pregunta que me lanzó este último para continuar con este relato cooperativo, multidisciplinar y multi espacio, puesto que cada cual está en su casa y en tierras diversas de la península (vaya que parece esto una peli de Marvel…):
¿A dónde? Buena pregunta.
Para saber a dónde vamos, es imprescindible saber de dónde venimos. Se responde rápido. En mi caso, de las Redes sociales y en concreto de Instagram. A Rodrigo y a mí nos gusta mucho la fotografía y dio la casualidad (o ¿causalidad?) que nos seguíamos mutuamente. Un día, gestionando mi perfil en IG, veo en una de sus “stories” que está montando algo de un blog y que si hay alguien interesado que le escriba. ¿Qué estará montando este chico? Cómo no, no me pude estar quieto… ya lo decía mi madre…
Comenzamos a hablar (no nos conocíamos de nada) y me planteó la situación, sus ideas y cómo se podía llevar a cabo. Me gustó y ahí que me metí. De las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo, así de claro os lo digo.
Lataska.info ha ido evolucionando como toda idea o proyecto que se precie y que tenga algo de enjundia. Ha ido madurando como la vida misma. Tanto, como que yo comencé escribiendo sobre fotografía y política (¿qué dices? Sí, sí, buscadlo que ahí queda…) y mirad como he acabado, siendo el “Hollywood reporter”.
Retomando la historia, todo cambió, cuando un día y puesto que era una sección interesante y viéndose los astros alineados, os preparé mi primer artículo sobre cine. Había que probar. Todavía me sorprendo con la acogida que tuvo y tiene nuestra sección “Cine Revoluti”. La culpa de que siga con mis artículos sobre cine y series es vuestra. Jamás pensé que pudiera tener tanto interés y buen acogimiento que alguien os hablara sobre sus “frikadas”, las pelis que ha visto o las series que ha dejado de ver. Hacer común un hobby y que os guste leerlo es más de lo que jamás imaginé.
El mundo del cine siempre ha sido una de mis pasiones. Tanto sus entresijos como las obras per se, las cuales iba contándome mi madre desde muy pequeñito (siempre he sido un poco cotilla, aunque no lo parezca, y esto de saber que hacían los actores o actrices me hacía bastante gracia). Cine clásico, contemporáneo, de “dibus”, de “tortas”, de peleas, de aventuras, de “miedo”, de autor. Casi todo me vale, puesto que de casi todo se puede sacar un aprendizaje (nunca vayas a un lago a ligar, que sabes cómo acaba… por ejemplo).
No me quiero olvidar de nuestra sección “La biblioteca”. Allí también os voy contando “cosicas” sobre los libros que me han gustado y que merecen mucho la pena. Sino la merecieran, no os los comentaría.
Es evidente que el mundo del entretenimiento nos aleja, durante el tiempo que dura la obra (de cualquier tipo), de la realidad que nos rodea y nos ayuda a evadirnos de nuestros problemas cotidianos. ¿Qué mejor que recomendaros pelis, series u obras literarias que sé que lo pueden conseguir? Si encima logro, aunque sea un segundo, que cuando leéis mis artículos dejéis de pensar en vuestras movidas, ya la leche.
La vida es demasiado corta, dura y triste como para estar todo el día amargados.
Pero… no he contestado a la pregunta que me lanzó la semana pasada mi querido Txesko (jamás aprenderéis filosofía de forma más chula que con él, os lo digo… adoro los puntos suspensivos también, ya lo sabéis…): ¿A dónde…?
Vayamos de lo particular a lo general, aunque las dos vías confluyen en una respuesta final idéntica. En cuanto a la sección “Cine revoluti”. No me cabe duda de que seguirá dándonos a todos y todas muchas alegrías (o por lo menos eso espero). Hay mucho cine que revisar y muchas series por descubrir y sobre todo muchas ganas de poder compartir con tod@s vosotr@s mis humildes conocimientos sobre el 7º arte. Por ello, donde me digáis allí que iremos.
En lo que respecta a nuestra querida “Taska” como tal, ahí, sí que hay mucho que decir. Lo que comenzó siendo el sueño de un loco idealista (cuando lo lea Rodrigo me echa), ha acabado siendo la casa de muchas personas, un proyecto colectivo en que todos aportamos un granito de arena. Txesko, Abril, Leti, Cris, Carla, cada una con sus ideas, sus pasiones y sus conocimientos listos para ser compartidos con lectores y lectoras (y sus trabajos, no olvidemos que no nos pagan por esto, ¡Ojala!). Una casa en la que cualquiera que tenga algo que decir tiene las puertas abiertas.
Este proyecto cada día toma un poco más de cuerpo y de consistencia (hace justo un año era impensable todo lo que hemos avanzado) y por este motivo la pregunta que nos lanzaba Txesko es muy difícil de contestar de forma exacta y con precisión quirúrgica… aunque Buzz Lightyear lo tendría claro: “¡Hasta el infinito y más allá!”.
Sí podemos aseguraros algo, que no es poco. Llegaremos hasta donde el destino nos tenga reservado como revista virtual y, sobre todo, y como ya os he dicho antes, hasta donde cada una de las personas que leéis nuestros artículos queráis. Sin vosotros y vosotras no somos nada. Al igual que ocurría con el reino de “Fantasía” de Michael Ende (en La historia interminable), sino se cree en ella, desaparece (lo mismo ocurre con Lataska.info, pero lógicamente, en el mundo de las revistas virtuales claro…).
No os podemos aseverar por tanto hacía dónde vamos, pero sí que podemos juraros que lo haremos con el mayor de nuestro esfuerzo y cariño (con gente tan maravillosa, ya os digo, que es muy fácil). Cuando se pone amor y tesón en lo que se hace, se nota. En la Taska existirán muchos defectos (somo novatos, ¿qué queréis?), pero es evidente que de los ingredientes anteriores no falta ni una pizca en nuestros cócteles.
Como dice la famosa frase “The show must go on” y puesto que esto es así, nuestro artículo cadena no va a ser menos… y por ello, Leticia, compi, te lanzo mi pregunta. Es tu turno:
¿Cómo…?
Este ingrediente del cóctel especial de Lataska.info lo pone como siempre, con todo su cariño, José V.M.