Homo Materialis

Creo que no se produce un acontecimiento humanístico de deslocalización del humano como eje central del estudio, desde que los presocráticos dejaron de investigar el cosmos a partir de los mitos.

La época renacentista es una época donde el conocimiento está por encima de todo, aunque este entre en contradicción con la fe. Tenemos a Copérnico y la reordenación de las esferas donde vemos un desplazamiento del ser humano del centro del universo y deja la esfera de las estrellas en reposo, permitiendo que teorizadores como Giordano Bruno elucubren sobre la infinidad de un universo abierto y la posible multiplicidad de mundos.

Viendo los avances que proporciona Copérnico y las pocas herramientas de las que tenía a mano y viendo las formas heliocéntricas que poco después Tycho Brahe y Johannes Kepler modificaron para transformarlas en trayectorias elípticas de planetas, se puede observar la gran exactitud en su teoría de las formas que Copérnico empezaba a dibujar. Pero en esta parte, Copérnico se vuelve a topar con la iglesia, y asegura que se trata simplemente de una hipótesis matemática.

Quizás esta parte, después de la deslocalización del ser humano del centro de la investigación ya sea desde los presocráticos o las teorías de Copérnico, otro de los momentos más importantes que se han dado en la historia del ser humano y del humanismo, es la aparición de Francis Bacon y su procedimiento inductivo, ya que proporciona al humano de útiles tanto físicos como matemáticos para poder aportar ese materialismo al avance científico que el ser humano necesitaba. Una explicación empírica del mundo en el que vivimos. Más adelante, evaluaremos como este empirismo afecta a la vida política y al desarrollo político, ya que somos incapaces de buscar algo más allá de lo visible o lo evaluable, incapacitando a la sociedad para llegar a imaginar o teorizar más allá del empirismo. Pero sobre eso hablaremos más adelante. ¡No vamos a adelantar acontecimientos!

Dentro de las aportaciones de la filosofía de Bacon, y su visión empírica y matemática en la utilización de los métodos inductivos, tenemos a Galileo, que, aunque, con algún sobresalto con la iglesia, sus estudios a través de los anteojos pudieron arrojar luz a las teorías copernicano e igual que le pasó a su amigo de profesión Copérnico tuvo que aceptar que sus teorías simplemente eran eso, teorías matemáticas.

Analizando lo anteriormente dicho y después del pequeño viaje que hemos hecho en la historia, podemos ver, o imaginar que el materialismo o el empirismo ha llegado a nuestros tiempos.

¿De qué forma?

Después de esta pequeña pregunta, y para intentar acabar este pequeño ensayo, voy a decir o intentar argumentar, que tenemos demasiado realismo político y demasiado poco jusnaturalismo o tradición utópica.

Hace unos días escuche a Varoufakis decir que uno de los mayores errores de la “izquierda” a nivel mundial era la incapacidad de dar luz a otro sistema que no sea el que ha imperado hasta ahora en Europa. Un sistema de feudalismo y posteriormente un sistema capitalista que ya empezaba a estudiar Marx (El capital) e incluso Adam Smith (La riqueza de las naciones). Ya que creo que simplemente nos hemos dejado llevar por un sistema que nos ha ido bien, un sistema donde la economía y el empirismo reina. Ya que no hay una “idea” más empírica que el dinero y todo lo que le rodea. Ya sea el comercio y las relaciones que se establecen alrededor de él y la unión de los diferentes poseedores para garantizar sus intereses. Ya que como decía Maquiavelo gran exponente en el realismo político (El príncipe) “La política no deja de ser una confrontación de intereses”.

Desde que empecé este pequeño ensayo no dejo de preguntarme algo. ¿Qué estaba antes el huevo o la gallina? ¿Qué estaba antes el dinero, la necesidad de transacción, el interés por garantizar que las transacciones funcionen y con ellas todo el sistema?

Como buen filósofo Adam Smith (La riqueza de las naciones), uno de los padres del liberalismo económico, se centra en el hecho de observar la naturaleza económica, pero en ningún caso se centra como poder proyectar nuevos horizontes, tal como hace Tomas Moro en Utopía. Así que casi podríamos decir que el actual sistema económico y social no nace, sino que evoluciona y casi no muta.
¿Seremos capaces de descentralizar el capital del centro copernicano de nuestra sociedad?

Este cóctel os lo ha servido RodrigoTM



















Bibliografía.
Adam Smith (Las riquezas de las naciones) Alianza Editorial.
Nicolas Maquiavelo (El príncipe) Colección Austral.
Karl Marx (El Capital) Alianza Editorial.
Tomás Moro (Utopía) Textos.info

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