Tengo que admitir que mientras estaba trabajando he escuchado en directo el discurso de Casado, y tengo que decir que si después del discurso tuviera una urna para votar, no hubiera dudado ni un momento en darle mi voto.
Pero minutos después, en la réplica a Pablo Iglesias he de decir que he sufrido el mismo trauma que la chica de la famosa foto, de la ciudadana catalana frente al gatillazo de Puigdemont días después del 1 d’octubre.
Donde me quiero centrar en estas pocas líneas que voy a dedicar a la Pantomima de VOX, y precisamente voy a hacer como si no existiera el primer día de debate. Porque no quiero malgastar ni lineas ni celebro en alguien que no merece ni el aire que respira.
Me voy a centrar el segundo día, que casualmente es en el que menos ha hablando la bancada Ultra.
Es cierto que después de la gran maestría del discurso de Pablo casado cualquiera hubiera entrado en la cesta de la derecha más centrada, pero mientras estaba escuchando el discurso, la pregunta era evidente igual que cuando escuchaba a la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas.
¿Después de esto qué?
Después de pactar con ellos en Andalucía, en tener la alcaldía de Madrid con el beneplácito de Vox, en permitir que Almeida ultraje y destruya estatuas y placas con fusilados republicanos y presidentes de dichas Repúblicas…. ¿Cree que ha engañado a alguien?
Lo que tendría que hacer si fuera acorde a su discurso, es coger hoy mismo disolver los gobiernos que ha hecho con la extrema derecha. Pero la foto de Colón pesa y el poder pesa, como también pesa los casos de corrupción y utilización de instituciones democráticas para intereses partidistas como en el caso Kitchen.
Sinceramente, hoy Casado me ha sorprendido. Me imaginaba que votaría en blanco y que pasaría de puntillas por encima de este Reality Show que se ha convertido la Moción. Pero se ha mojado, para sorpresa de unos y de otros, aunque me temo que la linea roja que le ha trazado a la ultraderecha es tan fina que la va a pasar sin pena ni gloria tantas veces como quiera, como cuando Conrado, iba a buscar tabaco a la frontera con Portugal para revenderlo en el estraperlo.
Y ahí está el problema, es que el PP está vendido, se han pasado de frenada, y ahora la derecha más casposa y más reaccionaria hace tanto ruido que incluso a los más conservadores ni se les escucha, incluso teniendo medios de comunicación a su favor, más poderosos que los del propio gobierno. Porque se han vendido a quien da titulares y algunos incluso publican ciertos artículos con nostalgia Franquista.
Es tarde, demasiado tarde… Tal cómo lo advertí en mi artículo anterior.
OBSOLESCENCIA POLÍTICA PROGRAMADA.