«Las profesiones científicas han sido tradicionalmente masculinizadas y aquellas mujeres que se hicieron un hueco quedaron eclipsadas por sus compañeros hombres. El logro de una mujer científica tenía siempre que ver con el entorno masculino que la rodeaba. Así se perdía y cuestionaba, algo que sigue ocurriendo muchas veces, el valor y la importancia del trabajo de las mujeres científicas en favor de sus colegas masculinos.»