¿VOLVER AL 36?

Y salió el listillo del grupete y nos dijo que los/las (¡cómo molesta esto de LOS y LAS!) de izquierdas somos gilipollas, o algo parecido… ¿imbéciles con una neurona compartida, ha regurgitado, el pollo…?. En realidad, como diría mi tía Eduvigis, de quien ya os he hablado en alguna ocasión, “tan jodido es enero como febrero”. Malo es que el fachisterio cañí pretenda devolvernos al 36 para, tal vez, reiniciar el golpe fallido que dio origen a la guerra civil y luego a la posguerra, al aislamiento, a la España negra de las colas y el racionamiento, a los campos de concentración (aunque ellos digan que no los hubo y niegue lo de los presos políticos) etc… y malo es que ese mismo fachisterio (insisto: cañí) retro-regre nos acuse, a la gente de la izquierda, de estar llevando al país al 36. Se mire como se mire eso de volver al 36 parece o bien la advertencia de un agorero o el aviso de quien dice no ser traidor y sin embargo lo es; esto lo dejo para la moraleja.

Tanto una hipótesis como la otra suenan a amenaza: ¡se siente, chavalotes-cachorros-de-flechas-y-pelayos!. A ver, en el 36 sucedió lo que sucedió: una sublevación de los elementos más reaccionarios y rancios no fueron capaces de culminar con éxito una algarada golpista e iniciaron el episodio más lamentablemente sangriento, la etapa más oscura de nuestra historia con permiso de la Santa Inquisición, a todo esto, poco menos que resucitada por aquellos mismos fascio-fantoches. Amenaza, sí, chavalote, lee mis labios: A-ME-NA-ZA. Ningún treinta y seis, ningún setenta y dos, ningún ciento cuarenta y cuatro justifica un alzamiento contra un gobierno salido de las urnas, votado democráticamente y (por tanto) legítimamente constituido. “Vamos a volver al 36”, hágase la hermenéutica que se haga, únicamente admite una conclusión: que tal regreso solo comporta golpismo, guerra, represión y dictadura por parte de quienes no saben perder en buena lid, quienes no admiten su derrota en el juego democrático… ¿cómo era aquéllo? ¡Ah, sí! Dado que no soportan la fuerza de la razón no dudan en agredir mediante “la razón de la fuerza”, que es siempre irracional (¡oh, paradoja!) irreflexiva, cruel y sanguinaria.

Volver al 36 significa que quienes provocaron la tragedia, ellos y nadie más, los responsables de la barbarie, no fueron capaces de esperar 4 años, a 1940, para conseguir la victoria en las urnas, como mandan los cánones democráticos… ¿o acaso habían adivinado que los nazi-fascistas iban a iniciar “aquello que pasó” tras “lo de Polonia” y simplemente se les adelantaron en España, ¡oh, seres visionarios y omniscientes!?. “Volver al 36” dicen, los muy lerdos… ¿para que nuevamente aquellos aprendices de genocidas “salven a España”…? y salvarla… ¿de qué?¿de quién?¿de sí misma?¿del contubernio judeo-masónico, como ya dijera aquel mediocre general que nos condenó a la mediocridad más miserable dentro del continente europeo?¿Salvarnos llevando al exilio a la flor y nata de nuestra intelectualidad?¿Salvarnos volviendo a asesinar a García Lorca, por ejemplo?¿Salvarnos haciendo que volvamos a besar los anillos de los cuervos abusadores de niños?

Volver al 36 “por culpa de la izquierda”, barrunto, significaría resucitar a la momia paticorta para que se quite otra vez el cinturón y nos dé unos azotes en el culo a esos niños (¡y niñas!) que meamos fuera del tiesto, que sacamos los pies de las alforjas, ¿no es así? Porque ese es el mensaje, no puede haber otro. Y volveríamos también a esos felices años de la posguerra, cuando muchos de nuestros abuelos se vieron forzados a emigrar como mano de obra barata, buscándose las alubias en Francia, en Alemania, en Bélgica, incluso en Suiza… pero eso sí: ¡nada de “ilegales”! Todo muy legal; muy miserable pero legal que alucinas, ¿verdad que sí? Todo muy bueno, todo muy guay, que en la izquierda ni nos enteramos ni entendemos los mensajes mesiánicos de quienes, en realidad, nos hacen un favor permitiéndonos lamer sus botas, que siempre ha habido ricos y pobres, es lo natural ¿o no…?¿Qué es eso de “una sociedad igualitaria”?¿qué nos hemos creído… ¿Acaso no está Dios en lo más alto y, de arriba hacia abajo, arcángeles, angelitos, santitos, cardenales, obispos, terratenientes, curas, capataces, peones, siervos, feligreses…?¿¡¿¡Es que la gente de la izquierda no es capaz de ver que el curso natural de las cosas tiene forma de pirámide o triángulo equilátero con la punta arriba y abajo “lo plano y ancho”?!?! En todo caso, y que quede bien clarito: el regreso al 36 será culpa de los progres quienes, por tanto, tendremos que atenernos a las consecuencias… y el que avisa no es traidor, sino AVISADOR. (…y el que fusila FUSILADOR… ¿…o era “fusilánime”?)

P.D.
Con respecto al 36 pensemos que ahora no figurarían entre los “invitados” la Legión Cóndor ni los pajarracos de Benito… y dudo mucho que la Meloni esté por la labor. No sé si Orbán y el polaco… (¿cómo se llama…?) estarán muy dispuestos; yo diría que no… ¿Tal vez el tío Volodia…? Bueno, pues nada, termino ya con un recordatorio de “Quo Vadis” ¡Qué gran película y qué gran título…! ¿No fue Petronio quien le dijo a Nerón aquello de: <<Por favor, César: ¡No escribas más versos!¡No perpetres más canciones>>? Pues eso.

TXESKO C.

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