UNA DISTOPÍA FUTBOLERA O UN CUENTO CHINO CON BALÓN

El señor Kakatoki entró precipitadamente en las oficinas de la muy secreta y opaca ARF (Asociacón de Representantes Futboleros). Sudaba copiosamente y sus rasgados ojos nipones habían adoptado en aquel momento, fruto de la preocupación, la apariencia de sendos platos soperos. Irrumpió sin llamar cual rinoceronte negro desbocado en el despacho de Nino Rayuela, máximo gurú de los agentes futbolísticos normalmente inaccesible pero siempre dispuesto a recibir al bueno de Kakatori.
-Ya está -dijo el japonés jadeante-. Ya ha pasado lo que yo me temía. Primero lo de los árbitros y ahora esto…
-Lo de los árbitros no tiene vuelta atrás -repuso Rayuela-. Todos contratados y fuera de la circulación. No habrá jornada futbolística ni en la Premier, ni en la Liga, ni en el Calcio… Ni siquiera se va a jugar el campeonato polinesio por falta de colegiados. Las casas de apuestas están que trinan… Y ahora, mi fiel akita de presa, dime: ¿Qué puede haber pasado para empeorar aún más la situación?
-Se han comunicado conmigo el Fútbol Club Barcarola, el Real Motril, El Inter de Froilán, El Winchester Unido, el Pátatal City…
-Vale, vale, vale… no me recites a todos los grandes -le cortó visiblemente contrariado el súper agente Uno, como también se le conocía en el mundillo futbolero-. Explícame qué cojones ha pasado además de…
-Han pagado todas las cláusulas -interrumpió a su vez, apresuradamente, el hijo del imperio del sol naciente con voz temblorosa-. ¡Todas las de los “tops”!: Pepéfano, Merendao, Teo Pepsi, Reagandinho, Temtempié, Grílloman, Campeonio… ¡Más de doscientos hipersupermegacracks…!¡Todos fichados!¡Los Doce Grandes se han quedado en pelotas!¡Al Kakatti Sport se le han llevado incluso las perlas del filial!
-¡Joder…! -Nino Rayuela aplastó con tal rabia el puro que se estaba fumando que hizo añicos su cenicero de la dinasíta Ching, regalo del Majarajá de Cachemira-. ¡Pero quién coño está detrás de todo esto!¡Han destrozado el fútbol de un plumazo y de la noche a la mañana!
-Hace un rato que me lo han filtrado -respondió Kakatoki utilizando su tono de voz más confidencial y esbozando aquel gesto de complicidad tan suyo que consistía en guiñar ambos ojos-. Ha sido don Óskar, Nino… ¡Don Óskar!
-¿Ese filipino medio vasco…?¿Ese advenedizo? ¿Óskar Iturriberrigorrigabikagogeaskoa? -el agente sacó un nebulizador de ventolín y se metió un chute por vía oral para recuperar el aliento-. ¡Dioooos…!¡Cómo odio a esos “muy-mucho-mil-millonarios” de nuevo cuño! ¿Y qué pretende esa sanguijuela?¿Qué le hemos hecho?¿Por qué nos quiere joder el chiringuito?
-Cálmate, Nino -repuso el japonés, situándose ahora en modo zen-. Ya sabes que si te sube la tensión te puede dar un pampurrio… Pensemos.
¡Y vaya si pensaron! Contrataron a los mejores entre los mejores espías y fisgones del planeta, incluyendo quienes estaban en nómina con la CIA, el Moshad, el CNI (bueno, no, el CNI no…) el FSB e incluso a algunos del MI6 (aunque no consiguieron hacerse con los servicios de Bond). Descubrieron que Óskar Iturriberrigorrigabikagogeaskoa no tenía un plan, sino dos:

1. Todos los futbolistas recién fichados se integrarían en las diversas plantillas de un macro-club llamado Pathétic de Mindanao, con sede social en la ciudad de Dávao (Filipinas). El club se desdoblaría en 356 equipos y todos ellos se llamarían igual: Pathétic de Mindanao. Jugarían una liga, todos contra todos, con ocho años de duración. ¿Por qué poner el mismo nombre a todos los conjuntos? Muy sencillo: así, el Pathétic ganaría siempre.

2. El verdadero gran proyecto y máximo objetivo de don Óskar: un torneo triangular semanal entre las tres joyas de la corona imperial del magnate, es decir, las tres escuadras que acababan de formarse en secreto gracias a la ingeniería genéntica y los últimos avances en las técnicas de clonación. La fundación GABIKA (nombre del holding liderado por don Óskar) había conseguido, por así decirlo, “resucitar” a grandes sabios de la Historia, desde Sócrates hasta Einstein, pasando por Descartes, Newton y Nikola Tesla entre muchos otros. Con ellos habían formado tres equipos de fútbol:
-Uno que integraría a los grandes filósofos de la antigua Grecia, cuyo nombre iba a ser Panphilosophikós.
-Otro cuyos miembros serían los más egregios pensadores alemanes, llamado Borussia Weltanschauung.
-Un tercero en el cual figurarían los científicos anglosajones de mayor relevancia.

Por supuesto, esta gran operación se había llevado a cabo en connivencia con las principales cadenas televisivas de todo el planeta, incuyendo las de los Emiratos y todas aquellas que ya estaban en manos de los más oscuros y temidos magnates de la Europa del este. Por eso, cuando Nino Rayuela comentó aquello de “no creo que Clementino De Pedro se quede con los brazos cruzados” Borís Tarakánov soltó una estrepitosa carcajada.
-¿A qué viene esa risotada paquidérmica? -le afeó Rayuela con voz avinagrada-. ¿De verdad crees que el todopoderoso presidente del Real Motril se va a quedar quieto, querido Borís?
-Pues sí -replicó tajantemente aquel ruso grandullón, en teoría al servicio del FSB-. Si sabe lo que le conviene se quedará bien quietecito y calladito. Porque no sé si sabes que a mister Óskar lo respalda, incondicionalmente, nada menos que Nikita Putínovich, továrisch…
-Vale, vaaaaale… No nos pongamos nerviosos -repuso entonces Kakatoki-. ¿Puedes poner la grabación, Cárdenas?
El interpelado, un oscuro ex-agente barcelonés del CNI que ahora ejercía como mercenario, “freelance” como prefería definirse él mismo, introdujo un pendrive en la ranura del televisor gigante de la sala de reuniones y abrió un archivo de vídeo que llevaba el nombre de Kagantes y Gigantudos, vaya usted a saber por qué. Las imágenes mostraban la conversación que mantenían un sujeto con rasgos ligeramente orientales tocado con una inmensa txapela manufacturada en la prestigiosa empresa Boinas Elósegui (eso fue lo que dijo Cárdenas) y otro individuo que se parecía mucho a Mister Pentland y que seguramente era un clon del célebre entrenador británico. Obviamente, la conversación que ambos mantenían ya estaba empezada.
-¿Y dices que Kant sería el medio-centro? -preguntaba quien por lo visto era el tal mister Óskar.
-Sí -respondía lacónicamente el inglés dándose un golpecito en el ala del bombín que cubría su cabeza.
-¿Y entonces Nietzsche…?
-Delantero centro tipo tanque… Ya sabes: rompedor, a la antigua usanza -explicaba el del bombín.
-Bien… Pues dime las alineaciones, entonces -requirió el magnate.
-Verás… Vamos con los griegos: en la portería Tales de Mileto y en la defensa, de izquierda a derecha, Anaximandro, Anaxímenes, Anaxágoras y Meliso de Samos (es rapidísimo); para la media Sócrates, Platón y Aristóteles. En la delantera colocaría a Demócrito, Diógenes por el medio porque es imprevisible, y Arquímedes por la izquierda… aunque con este último tengo dudas porque es demasiado científico…
-Vale… te has dejado a Heráclito y a Parménides…
-No encajarían, Óskar: seguro que se pegaban de hostias entre ellos y, al final, el equipo con nueve. No es plan, ¿no te parece?
-Claro… Vamos entonces con los alemanes.
-Bien… Portero, aunque quizá sea demasiado místico, el Maestro Eckhart. Defensas el cuarteto de la hache: Horkheimer, Hegel, Husserl y Heidegger. Como tripleta centrocampista tengo claro que pondría a Kant, Marx y Leibniz. Arriba, Popper, Nietzsche y Feyerabend… ¿Te gusta?
-No está mal… A ver si recuerdo entonces la alineación de los científicos: Portero, Edison; en la defensa Darwin, Grahahm Bell, Fleming y Franklin; centrocampistas Newton, Einstein y Faraday; y en la punta de ataque estarían Henry Ford, Hawking y Nikola Tesla… ¿Correcto?
-Correctísimo -convino el clon de mister Pentland. Y ahí se acababa la grabación.
Quienes estaban presentes en la sala de reuniones de la ARF se miraron de hito en hito. El rostro de Nino Rayuela era la viva imagen de la derrota. Incluso se le había apagado el puro, cosa que no le sucedía jamás. Carraspeó y se dispuso a tomar la palabra pero Giorgio Prendes, seguramente el segundo representante más poderoso de la ARF, se le adelantó.
-Señores, mucho me temo que el fútbol, tal y como lo conocíamos, ya es historia. Ahora lo que tendríamos que hacer es trazar una estrategia para no quedarnos completamente fuera del negocio.
-¿Sugieres que vayamos a mendigar a la puerta de ese mal bicho? -inquirió con rabia mal contenida Nino Rayuela.
-Si hay que mendigar, se mendiga, amigo mío -sentenció Prendes-. ¿Sabéis…? Que los medios, la prensa en general, no se hayan echado encima del tal mister Óskar no me sorprende… supongo que les habrá pagado bien. ¿Pero cómo habrá hecho para meterse a todas las aficiones en el bolsillo, incluyendo la del Cádiz?
-¿Porque Dios está de su parte…? -sugirió tímidamente Kakatoki, que era ateo hasta los tuétanos.

¿CONTINUARÁ…?


TXESKO C.

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