Sinceramente creo que me voy a meter en un lodazal que difícilmente tenga salida, pero voy a intentar enumerar los puntos por los que creo que SÍ deberían hacerlo, desvinculado totalmente del sentimiento republicano (lo voy a intentar).
Primero vamos a analizar el trasfondo político-social de la monarquía española en base de nuestra Constitución.
El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.
En dicho apartado observamos que la corona -y por lo tanto el rey- (Rey emérito, así se llama) tiene la obligación de arbitrar y moderar el regular funcionamiento de las instituciones.
Según Hannah Arent, en su libro de La condición humana tenemos que saber separar la vida privada de la vida pública, pero dentro de la vida pública tenemos a personas que pertenecen a la vida pública activa y otras a la vida pública, pero como meros espectadores de la sociedad (Filósofos, parte de la iglesia, ETC…). Estas últimas son de la vida pública, en dicha parte un político o una persona que por su cargo está dado a la Polis se convierte en persona pública y por lo tanto su vida pasa a ser pública, aunque hay una pequeña apreciación y es que en los inicios en la república romana la privada y la pública estaban claramente separadas, en épocas más próximas dicha separación deja de existir y se convierte en “Social”, y aquí es donde quiero llegar.
Por lo tanto y tirando dentro de este argumento la persona dada a la polis y su virtud a la participación, como cargo público está ofreciendo sus conocimientos y su tiempo a lo común sujeto de un cierto enjuiciamiento (con una base y con unas leyes) por parte de la polis, ya que esta, está manteniendo el estatus de dicha persona.
Continuamos leyendo a continuación la Constitución:
La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica.
Aquí tengo mi primer choque de trenes ya que la corona es hereditaria y por lo tanto pertenece solo a una familia que pasa de generación en generación, y como todos los bienes pasan de unos a otros y los beneficios de dichos bienes también (si dicha persona se comprueba que ha robado y comprado dichos bienes con dinero de dudosa procedencia, creo que blanco y en botella).
También podemos llegar a ver tirando de este argumento que los actos de dicho rey pasan de manos, aunque no les guste.
Javier Gomá explica en Ejemplaridad Pública, que en épocas Romanas dichas personas dadas a la polis eran personas ejemplares, no como un espejo en el que verse la Polis que después se desarrolla en épocas renacentistas de cara a la sociedad, sino de cara a personas intelectuales de gran aprecio y relevancia dentro de la sociedad.
Pero de este apartado quiero sacar la ejemplaridad que puede hacer en nuestra sociedad el rey y sus actos.
Claramente estamos o creo en una sociedad a la que no nos dejan o no queremos permitirnos explorar el yo interno y nos dan apoyos visuales o morales para vincularnos a alguien o a un estilo de vida, llámese “influencers”.
¿El rey es un influencer? ¡Sí!
Claro que lo creo además apoyado desde el año de su nombramiento con la muerte de Franco ya que nos han dibujado a un rey ejemplar y aquí nos podemos ver reflejados en el estilo Renacentista de ver al príncipe como espejo al que mirarse.
Creo que no hace falta explicar mucho más para afirmar que el rey y sus actos no le están haciendo un gran favor a la opinión pública que la monarquía tenía hasta ahora. De hecho, me sorprende que todavía haya alguien que apoye dichos actos en las circunstancias a las que estamos sometidos.
Por lo tanto ¿Debería rendir cuentas la casa real por una persona que ha ejercido un cargo público con servicio a la Polis?
Están rindiendo cuentas muchos políticos como Aznar en las comisiones de investigación o Rodrigo Rato en un sitio con representación de todos y todas y con dedicación a la Polis.
¿Porque el rey No?
Creo que la respuesta es clara…
¡Sí! Debería de hacerlo ya que la monarquía está exenta de elección democrática y la única forma que tiene de sustentarse es el apoyo de la polis, como persona ejemplar e influyente. Si este apoyo se tambalea… Creo que está muy claro el final.
Así que deberían de rendir cuentas a la sociedad o por lo menos para intentar lavar su imagen y volver a recuperar aquello de lo que tenían hace un poco más de 40 años, el apoyo de la ciudadanía.
Lo que comporte esta ejemplaridad y lo que se llegue a saber y que reacción tenga la ciudadanía, dependerá del hartazgo de la sociedad.
¿Como canalizar dicho hartazgo? Pues está claro, refrendar dicha posición que antes tenías como hereditaria a democrática.
El resultado, La DEMOCRACIA y la CIUDADANÍA es SABIA.
Saludos!
Y a esta pago yo!